Víctor Espuig, médico: "Hay un tipo de colesterol del que casi nunca se habla y que puede aumentar el riesgo de infarto e ictus"
Hay un colesterol que apenas aparece en las conversaciones habituales y que, sin embargo, puede marcar la diferencia entre tener o no un infarto o un ictus. El médico alerta sobre la lipoproteína(a)
Víctor Espuig en su vídeo de TikTok (@victorespuig)
Víctor Espuig, médico, lanza una advertencia que pasa desapercibida en muchas analíticas: existe un tipo de colesterol poco conocido que puede aumentar el riesgo de infarto e ictus incluso cuando el colesterol “normal” está en valores correctos. Se trata de la lipoproteína(a), conocida como Lp(a), una partícula a la que los cardiólogos prestan cada vez más atención por su relación directa con la enfermedad cardiovascular.
La Lp(a) es muy similar al colesterol LDL, el llamado “colesterol malo”, pero con una diferencia clave. “Tiene una proteína extra que la hace más aterogénica y proinflamatoria”, explica Espuig. Esa combinación favorece la formación de placas y trombos en las arterias, aumentando el riesgo de eventos graves como infartos o accidentes cerebrovasculares.
?LIPOPROTEÍNA (a): TODO LO QUE NECESITAS SABER Hay un tipo de colesterol del que casi nunca se habla y que puede aumentar el riesgo de infarto e ictus incluso cuando el colesterol “normal” está bien. Se llama Lp(a). Es parecida al LDL, pero con una proteína extra que la hace más dañina para las arterias. ⚠️ Lo más importante: viene marcada por los genes, no cambia con la dieta ni con el ejercicio y se mantiene estable toda la vida. ?? Aproximadamente 1 de cada 4 personas la tiene elevada sin saberlo. ?? A partir de 50 mg/dL el riesgo cardiovascular aumenta, y cuanto más alta, mayor es el riesgo. Si pasa de 180, el riesgo es tan alto como el de la hipercolesterolemia familiar. En este vídeo te explico de forma sencilla: - qué es la Lp(a). - por qué cada vez le damos más importancia. - a quién merece la pena medirla (hay guías que recomiendan cribado universal ➡️ al menos una vez en la vida). - y qué se puede hacer hoy si sale elevada, aunque todavía no existan tratamientos específicos. Medir la Lp(a) no es alarmar: es conocer mejor el riesgo para poder cuidar el corazón con más precisión. ? Y ahora te pregunto: ¿prefieres saberlo para prevenir o prefieres no saberlo? ? Os leo en comentarios.
Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas es que su nivel depende en más de un 80% de la genética. A diferencia del colesterol tradicional, la lipoproteína(a) no baja con dieta ni con ejercicio y suele mantenerse estable a lo largo de toda la vida. Por eso, muchas personas pueden tenerla elevada sin sospecharlo, incluso llevando un estilo de vida saludable.
Los datos no son menores. Según explica el médico, aproximadamente una de cada cuatro personas tiene la Lp(a) por encima de los valores recomendados. A partir de 50 mg/dL el riesgo cardiovascular ya aumenta y, cuando supera los 180 mg/dL, el peligro es comparable al de la hipercolesterolemia familiar, una de las alteraciones genéticas más graves del colesterol.
Ante esta realidad, varias guías médicas han empezado a posicionarse. Algunas sociedades científicas, como la Sociedad Española de Cardiología, recomiendan medir la Lp(a) al menos una vez en la vida en todos los adultos. Otras apuestan por un cribado dirigido, especialmente en personas con antecedentes personales o familiares de enfermedad cardiovascular precoz.
La pregunta clave llega cuando el resultado sale alto. Por ahora, no existen tratamientos específicos capaces de reducir la lipoproteína(a), aunque Espuig recuerda que hay investigaciones avanzadas y nuevos fármacos en desarrollo. Mientras tanto, el abordaje pasa por reducir al máximo el riesgo cardiovascular global.
“Nuestro objetivo es controlar todos los factores que sí podemos modificar”, señala el médico. Mantener el colesterol LDL lo más bajo posible, vigilar la tensión arterial y el azúcar en sangre, eliminar por completo el tabaco y cuidar el estilo de vida son las principales herramientas actuales para proteger el corazón cuando la Lp(a) está elevada.
Lejos de generar alarma, el mensaje del especialista es claro: medir la lipoproteína(a) permite conocer mejor el riesgo real de cada persona. Una información que, bien interpretada, ayuda a personalizar la prevención y a tomar decisiones más precisas para cuidar la salud cardiovascular a largo plazo.
Víctor Espuig, médico, lanza una advertencia que pasa desapercibida en muchas analíticas: existe un tipo de colesterol poco conocido que puede aumentar el riesgo de infarto e ictus incluso cuando el colesterol “normal” está en valores correctos. Se trata de la lipoproteína(a), conocida como Lp(a), una partícula a la que los cardiólogos prestan cada vez más atención por su relación directa con la enfermedad cardiovascular.