Aitor Sánchez, dietista-nutricionista y divulgador en redes sociales, ha vuelto a poner el foco sobre un hábito muy extendido: el consumo habitual de bebidas edulcoradas. Durante años, estos refrescos y bebidas “sin azúcar” se han presentado como una alternativa inocua, incluso recomendada, pero el experto matiza esa idea y pide prudencia.
“Las bebidas edulcoradas muchas veces se han promocionado como de libre consumo simplemente por no tener azúcar”, explica Sánchez. Según recuerda, hubo una época en la que algunas entidades llegaron a aconsejarlas a diario, una recomendación que hoy se revisa con más cuidado a la luz de la evidencia científica actual.
@midietacojea Las bebidas edulcoradas muchas veces se han promocionado como de "libre consumo" simplemente por no tener azúcar, hubo un tiempo que entidades las recomendaban incluso a diario, ¿pero eso es realmente así? Aunque no tengan #azúcar, la presencia de edulcorantes no es inocua. Obviamente los #edulcorantes son sustancias seguras (no te van a provocar cáncer como se decía en los 90) pero sí que tienen un impacto a tener en cuenta. Por ese motivo no deben sustituir al agua. #refrescos♬ sonido original - Aitor Sánchez
El dietista aclara un punto clave que suele generar confusión. “Los edulcorantes son sustancias seguras, no te van a provocar cáncer como se decía en los 90”, señala. Sin embargo, añade un matiz importante: “Sí que tienen un impacto a tener en cuenta”, por lo que no deberían sustituir al agua ni convertirse en la bebida principal del día a día.
Que una bebida no lleve azúcar no significa, según Sánchez, que pueda consumirse sin límite. “Eso no quiere decir que sea de libre consumo, que podamos abusar de ella”, advierte. El experto recuerda que el hecho de no aportar calorías no elimina otros efectos que pueden influir en la salud a medio y largo plazo.
Entre esos efectos, destaca varios aspectos menos conocidos. Los edulcorantes “no acostumbran a un sabor dulce saludable”, tienen “un impacto en nuestro intestino” y siguen “estimulando todas esas cascadas de recompensa” del cerebro. Esto explica por qué algunas personas acaban desarrollando una relación de dependencia con los refrescos sin azúcar.
“Hay mucha gente que de hecho tiene dependencia a los refrescos sin azúcar, así que cuidadito”, concluye Sánchez. Su mensaje no es demonizar estos productos, sino recordar que no son una solución mágica y que el consumo habitual debe hacerse con moderación, priorizando siempre opciones como el agua.
Aitor Sánchez, dietista-nutricionista y divulgador en redes sociales, ha vuelto a poner el foco sobre un hábito muy extendido: el consumo habitual de bebidas edulcoradas. Durante años, estos refrescos y bebidas “sin azúcar” se han presentado como una alternativa inocua, incluso recomendada, pero el experto matiza esa idea y pide prudencia.