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La vitamina para reducir la proteína homocisteína que se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas y demencia
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Nutriente clave en su metabolismo

La vitamina para reducir la proteína homocisteína que se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas y demencia

Su acumulación puede afectar al funcionamiento normal de los vasos sanguíneos y favorecer procesos inflamatorios y oxidativos

Foto: La homocisteína es una proteína presente en la sangre que, cuando alcanza niveles elevados, se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y deterioro cognitivo. (iStock)
La homocisteína es una proteína presente en la sangre que, cuando alcanza niveles elevados, se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y deterioro cognitivo. (iStock)

La homocisteína es una proteína presente en la sangre que, cuando alcanza niveles elevados, se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y deterioro cognitivo, incluida la demencia. Su acumulación puede afectar al funcionamiento normal de los vasos sanguíneos y favorecer procesos inflamatorios y oxidativos.

Para controlar estos niveles, existe una vitamina clave implicada en su metabolismo: la vitamina B12. Según la Universidad de Harvard, este nutriente participa de forma directa en la degradación de la homocisteína, por lo que su déficit puede provocar que esta proteína aumente en el organismo. La vitamina B12, también conocida como cobalamina, es esencial para la formación de glóbulos rojos, la síntesis de ADN y el correcto desarrollo y funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso. Además, desempeña un papel relevante en la salud neurológica a lo largo de todas las etapas de la vida.

Los niveles elevados de homocisteína se han vinculado a un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. Harvard señala que esta proteína puede favorecer la formación de coágulos sanguíneos, aumentar el estrés oxidativo y alterar la función normal de los vasos sanguíneos. Diversos estudios epidemiológicos han demostrado que la suplementación con vitamina B12 reduce los niveles de homocisteína en sangre. Sin embargo, estos descensos no se han traducido de forma consistente en una reducción de infartos o ictus.

La investigación científica también ha relacionado niveles altos de homocisteína con una mayor incidencia de enfermedad de Alzheimer, demencia y deterioro cognitivo. Esta asociación ha despertado el interés por el papel de la vitamina B12 en la salud cerebral. A pesar de que la suplementación con vitamina B12 reduce la homocisteína, revisiones científicas citadas por Harvard no han encontrado mejoras significativas en la función cognitiva frente a placebo, ni en personas mayores sanas ni en aquellas con demencia.

Fuentes alimentarias y riesgo de déficit

La vitamina B12 se encuentra de forma natural en alimentos de origen animal como pescado, mariscos, hígado, carne roja, huevos, aves y productos lácteos. También está presente en alimentos fortificados, como cereales de desayuno o bebidas vegetales enriquecidas. La Clínica Universidad de Navarra subraya que los vegetarianos estrictos deben recurrir a suplementos, ya que esta vitamina no se encuentra de forma natural en alimentos vegetales. Además, determinadas enfermedades digestivas, cirugías intestinales o el uso prolongado de algunos medicamentos pueden dificultar su absorción.

Un déficit mantenido de vitamina B12 puede provocar anemia megaloblástica, fatiga, debilidad, daño neurológico, alteraciones de la memoria, depresión y, en casos avanzados, demencia, lo que refuerza la importancia de vigilar sus niveles a lo largo del tiempo.

La homocisteína es una proteína presente en la sangre que, cuando alcanza niveles elevados, se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y deterioro cognitivo, incluida la demencia. Su acumulación puede afectar al funcionamiento normal de los vasos sanguíneos y favorecer procesos inflamatorios y oxidativos.

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