Los jardineros expertos saben que un jardín combinar plantas para con diferentes épocas de floración y fragancia. De esta forma, es posible disfrutar de aromas intensos durante la primavera, el verano, el otoño y el invierno, incluso en balcones o terrazas de tamaño reducido.
La primera clave es conocer las características de cada planta y su momento óptimo de perfume. En primav, destacan el jazmín, la lila, el azahar o el Narciso, que llenan el aire de fragancias frescas y florales. Cuando llega el verano, la lavanda, el romero, el tomillo y la salvia liberan sus aromas intensos, potenciados por el calor. Además, el galán de noche es ideal para disfrutar de noches aromáticas en zonas de descanso o junto a ventanas abiertas.
El otoño no se queda atrás: especies como el osmanto u olivo oloroso, el laurel y los geranios aromáticos siguen aportando notas reconfortantes y frescas, incluso cuando bajan las temperaturas. Durante el otoño plantas como el hamamelis, el celindo y el jazmín de invierno sorprenden con flores perfumadas, mientras que hierbas como la menta y el tomillo conservan su aroma en climas suaves.
Para lograr un efecto duradero, los profesionales aconsejan combinar fragancias intensas y suaves y distribuir las especies cerca de caminos, entradas o zonas de descanso. Además, es fundamental mantener un riego y poda adecuados para potenciar el aroma natural de las plantas. Así, con planificación y cuidado, cualquier persona puede conseguir un jardín aromático que huela increíble los 12 meses del año.
Los jardineros expertos saben que un jardín combinar plantas para con diferentes épocas de floración y fragancia. De esta forma, es posible disfrutar de aromas intensos durante la primavera, el verano, el otoño y el invierno, incluso en balcones o terrazas de tamaño reducido.