Emma Goberna, psicóloga: "Te quieren, pero no lo notas porque puede que no habléis el mismo lenguaje emocional"
Cada persona tiene una forma preferente de dar y recibir afecto, y que cuando estas maneras no coinciden surgen el dolor, la frustración y los malentendidos
Sentirse querido y, aun así, experimentar una sensación de vacío emocional es una vivencia más común de lo que parece. Según la psicóloga Emma Goberna, este malestar no siempre se debe a una falta de amor, sino a una desconexión en la forma de expresarlo y recibirlo dentro de las relaciones personales.
“Te quieren, pero no lo notas”, ha advertido la especialista, al explicar que muchas personas sienten que entregan mucho afecto y reciben poco a cambio. Sin embargo, el problema puede no estar en la cantidad de implicación, sino en el modo en que ese cariño se comunica. “Puede que no sea falta de amor, sino que simplemente no habláis el mismo lenguaje emocional”, ha señalado.
Goberna ha subrayado que cada persona tiene una forma preferente de dar y recibir afecto, y que cuando estas maneras no coinciden surgen el dolor, la frustración y los malentendidos. “No es que no te quieran, es que no te lo están demostrando de la forma que tú necesitas para sentirlo”, ha explicado, advirtiendo de que esta desconexión sostenida puede acabar generando distanciamiento emocional.
Para ilustrarlo, la psicóloga ha puesto un ejemplo habitual: alguien que necesita escuchar palabras de afecto puede sentirse poco valorado en vínculos donde el cariño se demuestra de manera más práctica o silenciosa. “Puedo estar con personas que no me digan nada de eso, y esto puede hacer que yo piense que no le importo de verdad”, ha indicado.
Los cinco lenguajes del amor
La clave, según Goberna, está en comprender los conocidos cinco lenguajes del amor, un marco que ayuda a interpretar mejor las dinámicas afectivas:
Palabras de afirmación: necesidad de escuchar mensajes de cariño y reconocimiento.
Tiempo de calidad: compartir presencia plena, sin distracciones.
Actos de servicio: sentirse querido a través de gestos de ayuda y cuidado.
Contacto físico: abrazos, caricias y cercanía corporal.
Regalos: detalles simbólicos que reflejan atención y pensamiento.
Tal y como ha explicado, una persona puede sentirse identificada con varios lenguajes, aunque suele haber uno o dos predominantes. “No estamos limitados a un solo lenguaje del amor”, ha aclarado.
@emma_goberna Te quieren, pero no lo notas. Este es el motivo. 👉 Los 5 lenguajes del amor son: 1️⃣ Palabras de afirmación Necesitas escuchar "te quiero", "te valoro", "me importas". 2️⃣ Tiempo de calidad Estar juntos, sin móviles, sin prisas, solo presencia. 3️⃣ Actos de servicio Que te hagan un favor, te cuiden, te ayuden sin que lo pidas. 4️⃣ Contacto físico Abrazos, caricias, estar cerca físicamente. 5️⃣ Recibir regalos Detalles pensados, no por el valor material, sino por el gesto. 🧠 No estamos limitados a un solo lenguaje del amor. Podemos sentirnos identificados con varios, pero suele haber uno o dos que predominan en nosotros y que nos hacen sentir más vistos, queridos o valorados. Conocer cuáles son los tuyos (y los de quienes te rodean) puede cambiar profundamente cómo te relacionas. 🧡 ¿Con cuál te identificas? #lenguajesdelamor#relaciones#pareja#familia#amigos#psicologia#saludmental#aprendecontiktok#terapiaconemma♬ sonido original - emma_goberna
Para la psicóloga, el conflicto aparece cuando se da amor de la forma en la que uno desea recibirlo, pero no de la que el otro necesita. “Muchas veces damos amor como nos gustaría recibirlo, pero no como la otra persona lo necesita”, ha afirmado. Reconocer el propio lenguaje emocional y el de quienes nos rodean puede transformar la manera de relacionarnos, reducir malentendidos y fortalecer los vínculos. Así, comprender cómo se expresa el afecto es una de las claves para sentirse verdaderamente querido.
Sentirse querido y, aun así, experimentar una sensación de vacío emocional es una vivencia más común de lo que parece. Según la psicóloga Emma Goberna, este malestar no siempre se debe a una falta de amor, sino a una desconexión en la forma de expresarlo y recibirlo dentro de las relaciones personales.