Nuria Granados, nutricionista del RCD Mallorca: "Hay jugadores de muchos países e intento que los platos sean incluyentes con su cultura"
En los vestuarios de Primera División, la comida es una herramienta clave para cuidar la salud, mejorar el rendimiento y adaptarse a la diversidad de los jugadores que forman parte de cada plantilla
Nuria Granados (Youtube | Fit Generation Nutrición)
La nutrición en el fútbol profesional ya no es un asunto secundario ni algo meramente estético. Se ha convertido en una pieza clave del rendimiento, la salud y la longevidad deportiva, y pocas personas lo explican mejor que Nuria Granados, nutricionista del RCD Mallorca y con una larga trayectoria ligada al deporte de élite. En una reciente intervención en el pódcast Fit Generation Nutrición, Granados abrió la puerta a cómo se come hoy en un vestuario de Primera División.
Lejos de dietas restrictivas, prohibiciones o menús rígidos, la especialista defiende una idea clara: comer más, pero comer mejor. Cuando llegó al club, se encontró con jugadores obsesionados con bajar grasa corporal que, paradójicamente, comían poco. “Pensaban que iba a llegar alguien a restringirles la comida y ha sido justo lo contrario”, explicó. El objetivo ahora es cubrir bien la energía que exige el fútbol moderno y hacerlo con alimentos de calidad.
Uno de los grandes cambios ha sido el formato. En lugar de platos cerrados, el buffet es la base del día a día, lo que permite adaptar cantidades, preferencias y necesidades individuales. Pasta, arroz, legumbres, verduras, pescado, carne y opciones vegetarianas conviven en cada servicio. “Quiero que el jugador elija, que disfrute y que aprenda a escucharse”, apunta Granados, que controla el proceso con seguimientos periódicos de composición corporal y analíticas.
La multiculturalidad del vestuario también influye en la cocina. “Hay jugadores de muchos países e intento que los platos sean incluyentes con su cultura”, señala la nutricionista. Arepas para los latinoamericanos, opciones asiáticas para jugadores de Japón o Corea y la eliminación de platos que, aunque locales, pueden generar rechazo cultural. “Aprendes rápido que algo normal para ti puede ser impensable para otro”, reconoce.
En este contexto, los mitos siguen siendo uno de los grandes enemigos. Granados insiste especialmente en desterrar la idea de que los hidratos de carbono engordan o son prescindibles. “En un deporte de alta intensidad como el fútbol, los carbohidratos son el principal combustible”, recuerda. También mira con cautela modas como el ayuno intermitente o las dietas cetogénicas, que algunos jugadores prueban por influencia de redes sociales, siempre lejos de los días de partido.
La recuperación es otro pilar fundamental. Tras los encuentros, la prioridad es hidratar, reponer carbohidratos y facilitar la recuperación muscular, con opciones que van desde fruta y batidos hasta pequeños platos pensados para que el jugador coma sin esfuerzo. Todo suma para que el futbolista llegue al siguiente entrenamiento en las mejores condiciones posibles.
Con siete años en el Mallorca y experiencia también junto a Rafa Nadal, Nuria Granados tiene claro que rendimiento y salud no compiten entre sí. Van de la mano y conviven.
La nutrición en el fútbol profesional ya no es un asunto secundario ni algo meramente estético. Se ha convertido en una pieza clave del rendimiento, la salud y la longevidad deportiva, y pocas personas lo explican mejor que Nuria Granados, nutricionista del RCD Mallorca y con una larga trayectoria ligada al deporte de élite. En una reciente intervención en el pódcast Fit Generation Nutrición, Granados abrió la puerta a cómo se come hoy en un vestuario de Primera División.