Diego Fernández, ingeniero químico: "Así limpio y desinfecto mi ducha en 20 minutos: solo se necesita agua caliente y percarbonato"
Esta tarea doméstica suele ir posponiéndose. El problema es que esa dejadez no solo deja un aspecto sucio, sino que favorece la acumulación de cal y la aparición de pececillos de plata y moscas del drenaje
Limpiar la ducha es una de esas tareas domésticas que casi nadie disfruta y que, por pura pereza, suele ir posponiéndose. El problema es que esa dejadez no solo deja un aspecto sucio, sino que favorece la acumulación de cal, los restos de jabón y la aparición de pececillos de plata y moscas del drenaje. El ingeniero químico Diego Fernández ha explicado cómo evita todo eso con un método rápido que no le lleva ni 20 minutos.
“Así limpio y desinfecto mi ducha y me toma menos de 20 minutos, solo se necesita un atomizador, agua caliente y percarbonato de sodio”, afirma al describir una rutina sencilla que, según explica, le permitió dejar de evitar una tarea que antes le resultaba pesada y poco agradecida.
Fernández reconoce que durante mucho tiempo limpió la ducha solo de forma ocasional. “Yo odiaba limpiar la ducha, era un trabajo muy arduo, que toma mucho tiempo y esfuerzo, entonces solo lo hacía de vez en cuando”, explica. Con el paso del tiempo, los efectos se hicieron evidentes: superficies opacas por la cal, sensación de suciedad persistente y la presencia recurrente de pequeños insectos. “No solo se veía y se sentía sucia, además era recurrente ver estos bichitos a los que llaman pececillos de plata o estas diminutas moscas de drenaje”, señala. Estos insectos se alimentan de restos orgánicos, como células de la piel y residuos de jabón, que se acumulan en suelos, juntas y paredes de la ducha.
El método paso a paso para limpiar en 20 minutos
La solución que propone es simple. El primer paso consiste en preparar la mezcla: “Agregamos 500 mililitros de agua caliente, una cucharada de percarbonato de sodio y agitamos”, explica. La combinación se introduce en un atomizador, que puede ser convencional o tipo fumigador para facilitar la aplicación.
A continuación, se pulveriza sobre las superficies clave del baño. “Esparcimos la mezcla sobre las paredes de la ducha, la mampara y el suelo. Ahora solo es dejarlo actuar durante 10 minutos”, indica. Durante ese tiempo, el producto actúa sobre la cal, los restos de jabón y la suciedad adherida. Tras la espera, el proceso se completa con un gesto sencillo. “Después pasamos un paño húmedo limpio y listo”, resume. Según detalla, la mezcla “ablanda los restos de jabón, limpia y desinfecta profundamente todas las superficies”, sin necesidad de frotar durante largos periodos.
Uno de los efectos más llamativos del método es la desaparición de los insectos asociados a la humedad. “Y a estos animalitos se les acabó la fiesta porque no los volví a ver”, asegura. La limpieza regular elimina las condiciones que favorecen su proliferación, como la acumulación de materia orgánica y la humedad persistente.
Limpiar la ducha es una de esas tareas domésticas que casi nadie disfruta y que, por pura pereza, suele ir posponiéndose. El problema es que esa dejadez no solo deja un aspecto sucio, sino que favorece la acumulación de cal, los restos de jabón y la aparición de pececillos de plata y moscas del drenaje. El ingeniero químico Diego Fernández ha explicado cómo evita todo eso con un método rápido que no le lleva ni 20 minutos.