Los seres humanos somos una especie realmente peculiar y única. Contamos con un montón de cualidades que nos ayudan a mejorar como sociedad y a vivir en ella con harmonía y respeto. Sin embargo, lo peor de nosotros mismos puede provocar un daño irreparable, incluso en las personas que más nos quieren y nos valoran en nuestro día a día.
Todos cometemos errores, ya sea de manera consciente o inconsciente. No obstante, depende de nosotros estar a la altura de las circunstancias para saber reconocerlos y alejarnos del orgullo que no nos permite aprender y, por lo tanto, avanzar como individuos. Por esta razón, es más necesario que nunca que gocemos de momentos de introspección para saber identificar estos elementos y ponerles remedio en la medida posible.
Por supuesto, nuestros allegados son un buen apoyo sobre el que sostenernos en hacer una autocrítica lo más sincera posible. Sin embargo, se necesitan de ciertos requisitos para que este proceso mental pueda efectuarse adecuadamente. En este sentido, podemos contar con el consejo del experto en salud mental Farid Dieck, quien manifiesta una de las mayores trabas al respecto de este asunto. “No se puede modificar la conducta de quien no ve ningún problema en ella”, declara contundentemente.
Reconocer los errores
En una de sus últimas publicaciones en TikTok, el joven hace hincapié en que percibir cuando cometemos un error o no actuamos con acierto en diferentes situaciones es fundamental para poder ponerle remedio. Sin embargo, aceptar y entender estas posturas como correctas no hará más que empañar más nuestra realidad, pudiendo provocar dolor en los demás en los peores casos.
“No importa cuánto quieras ayudar, cuánto insistas o cuánto te esfuerces. Si la otra persona no reconoce que hay algo que atender, el cambio simplemente no llegará”, esgrime el experto en salud mental al respecto de estos escenarios. Y es que este proceso de identificación y mejora solo puede hacerse realidad si el propio sujeto toma la iniciativa.
En el caso de observar a una persona con esta condición, podemos plantearle la posibilidad de que se está equivocando y tratar de hacer que lo entienda. Sin embargo, nadie está dispuesto a cambiar algo que no le supone un problema. Por lo tanto, no es hasta que visualice las consecuencias negativas que conlleva su conducta que podrá mostrar su disposición a cambiar.
Los seres humanos somos una especie realmente peculiar y única. Contamos con un montón de cualidades que nos ayudan a mejorar como sociedad y a vivir en ella con harmonía y respeto. Sin embargo, lo peor de nosotros mismos puede provocar un daño irreparable, incluso en las personas que más nos quieren y nos valoran en nuestro día a día.