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La Columna Trajana, una enciclopedia de victorias de un emperador hispano
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Trajano, Roma se sale del mapa

La Columna Trajana, una enciclopedia de victorias de un emperador hispano

Trajano, emperador hispano y figura clave del apogeo de Roma, dejó una huella que va mucho más allá de la conquista militar. Su legado político y la historia de la Columna Trajana explican por qué sigue siendo uno de los grandes nombres del Imperio

Foto: La columna de Trajano (iStock)
La columna de Trajano (iStock)

"La muerte es algo que no debemos temer, porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos", Antonio Machado.

Trajano fue probablemente, junto con el estoico Marco Aurelio y Julio Cesar, la tríada más famosa del poder político en diferentes etapas del imperio romano de occidente. Su legado histórico está ampliamente documentado. Más, en el caso de Trajano, un hispalense del siglo I d.C. y padre putativo in extremis de otro grande de la saga antonina, Adriano, a su vez otro hispano, usó el concepto de herencia política en el sentido más amplio de la palabra, pues el senado romano durante el periodo de la saga antonina, permitió que esa herencia no fuera estrictamente biológica, sino que la elección del sucesor podría ser potestad de emperador “saliente”; esto es, el que comenzaba su singladura hacia la luz.

La llamada Columna Trajana tiene cerca de 39 metros de altura y está confeccionada por veintinueve bloques de mármol primorosamente grabados, sobre todo, con motivos de las dos Guerras Dacias (conflicto situado en lo que hoy es Rumania); se sabe que fue Apolodoro de Damasco (autor del famoso puente sobre el Danubio) el que, ya en su ancianidad, supervisó la construcción de este famoso legado del emperador hispano Trajano, para la posteridad. Esto, ocurría alrededor del año 113 d.C.

Este colosal monumento de aproximadamente 1100 toneladas, formado por bloques de entre 20 y 77 toneladas, tenía como funciones principales conmemorar preferentemente las dos durísimas guerras dacias y la subsiguiente victoria del emperador; al mismo tiempo señala el punto máximo del movimiento de tierras en la obra acometida en el foro y obviamente; albergaba los restos de Trajano a su muerte. El caso es que esos restos —parcialmente calcinados (se ignora la razón) y protegidos por una película gruesa de miel, natrón (en el interior) y cera mezclada con sal; fueron suplantados hacia el siglo XVI (1588) por parte de un okupa, discípulo de Jesús, el díscolo San Pedro que, con sus sorprendentes poderes de ubicuidad, él, que daba las visas para entrar en el cielo, abandonaba su plácido empleo celestial a los solicitantes de parabienes el acceso durante algunas temporadas muy puntuales y, se instalaba en lo alto de la columna que ocasionalmente usaba como segunda residencia, acto al que se abonó a perpetuidad como un estilita anacoreta pegado con Super Glue encima del capitel. Y ahí sigue...

placeholder Detalles de la columna (iStock)
Detalles de la columna (iStock)

Cabe destacar que, con independencia de su calificación como construcción, tiene una dualidad. Es en parte una escultura, pero también, es un edificio. En el interior de la misma Columna Trajana hay una escalera de caracol no apta para cardiacos, esta, desemboca en el capitel dórico que sustenta al pícaro de San Pedro que asaltó subrepticiamente mediante un desalojo expeditivo al ilustre emperador “español”. Con la Iglesia hemos topado que decía Sancho...

La Columna de Trajano aúna dos tipos de obras de arte. Por un lado, es un edificio y monumento, expresado como columna conmemorativa, con las características comentadas anteriormente en la descripción de la obra, que a su vez formaba parte del —monumental área del Foro de Trajano—. Su única finalidad no era otra que la de conmemorar las hazañas del emperador. Como hemos comentado antes, la Columna de Trajano no es solamente una columna per se, sino también un edificio, ya que su interior alberga una escalera de caracol que conduce al capitel en el que está instalada la figura de San Pedro, y que originalmente estaba ocupada por una soberbia escultura de Trajano.

Foto: trajano-adriano-roma-hispania

En este extenso alto relieve quedan reflejadas las hazañas del emperador y lo más aceptable entre los muchos aspectos del análisis de esta obra de arte, es el respeto con el que son tratados los adversarios. Es un relieve realizado con la intención de perpetuarse en el tiempo y que quedara en la memoria del futuro. Con Trajano, Roma llega al máximo esplendor de sus conquistas territoriales; sin olvidar que fue un humanista de memoria prodigiosa y es, por su carácter y conducta práctica, un emperador único.

"La muerte es algo que no debemos temer, porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos", Antonio Machado.

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