El método de jardinería para clonar árboles y arbustos sin gastar dinero se apoya en una fase fundamental del ciclo vegetal: el invierno. Aunque el jardín parezca detenido, durante el reposo vegetativo las plantas concentran su energía en la madera y las raíces, un proceso natural imprescindible para su equilibrio y supervivencia.
Este escenario convierte a los meses fríos en el momento ideal para aplicar una técnica sencilla, gratuita y eficaz: la reproducción por esquejes de madera dura, aprovechando la poda invernal. El sistema consiste en cortar ramas sanas de una planta adulta y favorecer que desarrollen raíces propias, obteniendo así un clon genéticamente idéntico a la planta original.
Aunque no todas las especies reaccionan igual, muchas plantas leñosas enraízan con facilidad en esta época. Entre las más habituales se encuentran rosales, higueras, granados, parras, olivos, laureles, hortensias y distintos arbustos ornamentales. Si la planta pierde la hoja en otoño o presenta ramas lignificadas, suele ser una buena candidata para este método.
El éxito depende en gran medida de una buena selección del esqueje. Las ramas deben proceder del crecimiento del año anterior, estar sanas y tener un grosor similar al de un lápiz. Tras plantarlas en suelo o macetas profundas con sustrato bien drenado, basta con mantener la humedad sin encharcar. Con la subida de las temperaturas, la aparición de brotes confirmará que el enraizamiento ha funcionado.
El método de jardinería para clonar árboles y arbustos sin gastar dinero se apoya en una fase fundamental del ciclo vegetal: el invierno. Aunque el jardín parezca detenido, durante el reposo vegetativo las plantas concentran su energía en la madera y las raíces, un proceso natural imprescindible para su equilibrio y supervivencia.