Ni frío ni mercadillos navideños: el destino que arrasa y ya es uno de los favoritos de los españoles para viajar en diciembre
Cada vez más viajeros españoles aprovechan la Navidad para cambiar de escenario y apostar por experiencias culturales intensas en destinos lejanos, con buen clima y mucha historia
Los mercadillos centroeuropeos, las luces en plazas medievales y las postales invernales siguen siendo un clásico de la Navidad. Pero lo cierto es que este año muchos viajeros españoles han decidido romper con la tradición. Las búsquedas para las fiestas de fin de año muestran un cambio claro de tendencia: cada vez más personas apuestan por destinos lejanos, con clima amable y una fuerte carga cultural, dejando en segundo plano el frío y las escapadas más previsibles.
Según los datos recopilados por la plataforma Passporter, los españoles están priorizando experiencias distintas, viajes que combinen historia, aventura y descanso en un solo itinerario. En ese contexto, un país con miles de años de historia, temperaturas suaves en diciembre y algunos de los monumentos más impresionantes del planeta se ha colocado entre los destinos más deseados para Navidad. Se trata de Egipto, que este año se sitúa en el podio de preferencias junto a gigantes turísticos como Nueva York.
(Fuente: iStock)
El atractivo de viajar a Egipto en plenas fiestas navideñas es fácil de entender. Mientras buena parte de Europa se enfrenta a bajas temperaturas y días cortos, allí el invierno ofrece jornadas soleadas y agradables, ideales para recorrer yacimientos arqueológicos y ciudades históricas sin el calor extremo del verano. Cambiar el abrigo por manga larga y el vino caliente por un té junto al Nilo se ha convertido en un plan cada vez más tentador.
Además del clima, pesa mucho el tipo de experiencia que ofrece el destino. Egipto permite un viaje intenso, pero muy completo en apenas una semana, algo clave para quienes encajan sus vacaciones entre Navidad y Reyes. La ruta más popular combina unos días en El Cairo con un crucero por el Nilo, una fórmula que concentra algunos de los grandes hitos de la historia de la humanidad sin necesidad de desplazamientos agotadores.
El viaje suele comenzar en El Cairo, una ciudad vibrante y caótica que no deja indiferente. Las pirámides de Giza y la Esfinge siguen siendo el gran icono, pero la capital también ofrece mercados tradicionales como Khan el-Khalili, mezquitas monumentales y museos que permiten entender la dimensión real del Antiguo Egipto. Es un primer contacto intenso, pero perfecto para entrar en situación antes de seguir la ruta hacia el sur.
Desde allí, muchos viajeros optan por volar a Luxor para embarcarse en un crucero por el Nilo. Navegar durante varios días entre templos faraónicos se ha convertido en uno de los grandes reclamos del viaje, una experiencia tranquila que contrasta con el ritmo de las ciudades europeas en Navidad. Karnak, el templo de Luxor, el Valle de los Reyes o el templo de Hatshepsut son paradas que suelen dejar huella incluso en quienes ya han viajado mucho.
El recorrido continúa por enclaves como Edfu y Kom Ombo, con templos excepcionalmente bien conservados, hasta llegar a Asuán, donde el paisaje se vuelve más relajado. Para muchos viajeros, el momento más esperado es la visita a Abu Simbel, un conjunto monumental que suele considerarse el gran broche del viaje, especialmente cuando se contempla al amanecer.
¿Quiénes lo eligen?
El perfil del viajero que elige Egipto en Navidad es cada vez más amplio. Parejas, adultos de entre 30 y 55 años y amantes de la historia lideran la demanda, pero también empiezan a sumarse familias y grupos que buscan algo distinto a las escapadas europeas de siempre. A ello se suma un coste que, comparado con otros destinos de largo radio en fechas festivas, resulta competitivo. Además, el estudio ha arrojado que Filipinas y Tailandia también resultan bastante atractivos, sobre todo entre jóvenes y mochileros. Sin embargo, el 'top 3' de destinos a los que los españoles eligen viajar estas navidades son Nueva York, Egipto y Noruega.
Frente a Alsacia o Budapest, que siguen siendo apuestas seguras para una Navidad clásica, Egipto se consolida como la alternativa exótica que marca tendencia entre los españoles. Un destino que demuestra que las fiestas también pueden vivirse entre pirámides, templos milenarios y paseos por el Nilo, lejos del frío y de las rutas más trilladas.
Los mercadillos centroeuropeos, las luces en plazas medievales y las postales invernales siguen siendo un clásico de la Navidad. Pero lo cierto es que este año muchos viajeros españoles han decidido romper con la tradición. Las búsquedas para las fiestas de fin de año muestran un cambio claro de tendencia: cada vez más personas apuestan por destinos lejanos, con clima amable y una fuerte carga cultural, dejando en segundo plano el frío y las escapadas más previsibles.