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La mejor vitamina para mejorar el metabolismo de proteínas y grasas y apoyar la pérdida de peso
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La mejor vitamina para mejorar el metabolismo de proteínas y grasas y apoyar la pérdida de peso

Algunas vitaminas desempeñan un papel esencial en el metabolismo de las proteínas y las grasas, ya que permiten transformar estos nutrientes en energía y regular procesos clave para el equilibrio del organismo

Foto: Perder peso (iStock)
Perder peso (iStock)

La vitamina B3, también conocida como niacina, ocupa un lugar central en los procesos que permiten al organismo obtener energía a partir de los alimentos y regular el uso de grasas y proteínas. Su papel en el metabolismo energético explica por qué se asocia con el control del peso corporal y con funciones clave que van mucho más allá de la alimentación diaria.

Desde el ámbito clínico, la Clínica Universidad de Navarra subraya que la vitamina B3 es “crucial para el metabolismo energético”, ya que participa de forma directa en la conversión de los nutrientes en energía y en la regulación de la grasa corporal. Esta función metabólica la sitúa como un nutriente relevante en estrategias de salud vinculadas al equilibrio nutricional, y cada vez más personas buscan suplementarse de vitamina B3.

Papel metabólico y funciones esenciales

La vitamina B3 es una vitamina hidrosoluble, soluble en agua, que se absorbe por difusión pasiva y no se almacena en el organismo, por lo que sus excedentes se eliminan a través de la orina. Actúa como precursora de coenzimas fundamentales como NAD+, NADH, NADP+ y NADPH, compuestos esenciales en el metabolismo de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas, además de intervenir en la reparación del ADN.

Según la misma fuente, la nicotinamida, una de las dos formas de la niacina junto al ácido nicotínico, ha mostrado en estudios un efecto relacionado con el aumento de NAD+ en las células grasas, lo que se asocia a un mecanismo “quemagrasas” y a una posible protección frente a la obesidad. Este enfoque abre una vía terapéutica que siempre debe abordarse bajo supervisión médica.

Las principales fuentes dietéticas de vitamina B3 son el hígado, las carnes magras, el pollo, el pescado, los huevos, la leche, el queso, las verduras verdes, las nueces, las alubias secas, la levadura de cerveza y los cereales. La ingesta diaria recomendada se sitúa entre 15 y 20 mg, teniendo en cuenta que el organismo también puede producir pequeñas cantidades a partir del triptófano presente en las proteínas. Conviene tener precaución con el consumo excesivo de vitaminas, ya que un aporte superior al recomendado puede provocar efectos adversos y alterar el equilibrio metabólico del organismo.

La vitamina B3, también conocida como niacina, ocupa un lugar central en los procesos que permiten al organismo obtener energía a partir de los alimentos y regular el uso de grasas y proteínas. Su papel en el metabolismo energético explica por qué se asocia con el control del peso corporal y con funciones clave que van mucho más allá de la alimentación diaria.

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