Lucía Mi Pediatra: "Cuántas veces hemos escuchado aquello de 'en cuanto cumpla los dos años lo pongo en favor de la marcha'..."
Colocar al bebé a favor de la marcha con poco más de un año es habitual en muchas familias, pero también una de las decisiones más peligrosas. La pediatra alerta de por qué girar la silla demasiado pronto puede poner en riesgo la vida de los más pequeños
La pediatra Lucía Galán, conocida en redes como Lucía Mi Pediatra, ha vuelto a poner el foco en uno de los debates más habituales —y delicados— en las consultas pediátricas: cuándo girar la silla del coche y colocar al bebé a favor de la marcha. Una decisión que muchos padres toman casi por inercia cuando el niño cumple 15 meses, pero que, según los expertos, puede tener consecuencias graves para su seguridad.
“Nuestro bebé ya tiene 15 meses, así que vamos a darle la vuelta a la silla”. Es una frase que Lucía reconoce escuchar una y otra vez. Por eso, en uno de sus últimos vídeos ha querido ceder la palabra a Óscar Suárez, uno de los mayores especialistas en sistemas de retención infantil en España, para aclarar qué dice realmente la ciencia y por qué la ley se queda corta.
Lo que permite la ley… y lo que recomienda la ciencia
La normativa española establece que los niños deben viajar obligatoriamente a contramarcha hasta los 15 meses. Sin embargo, Suárez es tajante: “Poner a un niño a favor de la marcha con esa edad es una temeridad, es peligrosísimo”. El motivo es sencillo y está respaldado por estudios médicos y de seguridad vial.
Según explica el experto, las vértebras cervicales no están completamente formadas hasta los 4 o incluso 6 años, y además la cabeza de un niño pequeño puede representar hasta el 30% de su peso corporal total. En caso de impacto frontal —el más habitual en carretera— esa desproporción multiplica el riesgo de lesiones graves si el menor viaja mirando hacia delante.
Por qué la contramarcha salva vidas
La recomendación de los especialistas es clara: mantener a los niños a contramarcha el mayor tiempo posible, al menos hasta los cuatro años. “La contramarcha salva vidas y evita lesiones muy graves”, insiste Suárez. La razón está en cómo actúa la silla en un accidente: envuelve el cuerpo del niño, sujeta la cabeza y absorbe gran parte de la energía cinética que se genera en el impacto.
Incluso a baja velocidad, los choques frontales o frontolaterales pueden tener consecuencias severas para un bebé colocado a favor de la marcha. Por eso, países como Suecia llevan décadas aplicando estas recomendaciones con resultados muy claros en la reducción de mortalidad infantil en carretera, un modelo que la DGT ha empezado a asumir en los últimos años.
La importancia de elegir bien dónde comprar la silla
Otro de los mensajes clave que lanza Lucía Mi Pediatra junto al experto es la necesidad de acudir a centros especializados. No se trata solo de comprar una silla homologada, sino de contar con profesionales formados como técnicos en sistemas de retención infantil.
“Lo fundamental es que nunca prevalezca el interés económico sobre la protección del niño”, señala Suárez. Un buen asesoramiento puede marcar la diferencia entre una silla mal instalada y una que realmente cumpla su función en caso de accidente.
El mensaje final es claro y directo para madres y padres: que la ley permita girar la silla a los 15 meses no significa que sea seguro hacerlo. Apostar por la contramarcha durante más tiempo no es una moda, sino una decisión basada en la evidencia científica y en la protección real de los más pequeños.
La pediatra Lucía Galán, conocida en redes como Lucía Mi Pediatra, ha vuelto a poner el foco en uno de los debates más habituales —y delicados— en las consultas pediátricas: cuándo girar la silla del coche y colocar al bebé a favor de la marcha. Una decisión que muchos padres toman casi por inercia cuando el niño cumple 15 meses, pero que, según los expertos, puede tener consecuencias graves para su seguridad.