Amanda tarda dos horas para ir de Valencia a Madrid por trabajo: "Me gasto 50 euros a la semana"
Madrugar y encadenar largos desplazamientos forma parte de la rutina de una joven que ha mostrado en redes sociales cómo es trabajar en una ciudad distinta a la que reside
Amanda Chang comparte su día a día viviendo en Valencia y trabajando en Madrid. (TikTok)
Madrugar y encadenar largos desplazamientos forma parte de la rutina de una joven valenciana que ha mostrado en redes sociales cómo es trabajar en una ciudad distinta a la que reside. Su experiencia ha ganado visibilidad tras compartir su día a día en varios vídeos. Amanda Cheng tarda dos horas cada día para ir de Valencia a Madrid por trabajo, una rutina que ha llamado la atención en redes sociales por el nivel de esfuerzo que implica y por el coste económico que conlleva.
“Me gasto unos 40-50 euros a la semana”, explica la joven, que ha compartido su día a día a través de varios vídeos en TikTok, donde suma más de 200.000 seguidores. La influencer valenciana de origen chino que se hizo viral tras pedir matrimonio a su pareja, Miguel, en la Gran Muralla china. Más allá de ese episodio, su vida cotidiana ha despertado interés por la compleja logística que mantiene entre dos ciudades separadas por cientos de kilómetros.
La joven, de 28 años, trabaja como analista de datos financierosen la capital, pero decidió fijar su residencia en Valencia por motivos familiares. “Porque al final queremos estar en Valencia”, explica al justificar su decisión de abandonar Madrid como lugar de residencia habitual. En los días en los que debe acudir presencialmente a su puesto de trabajo, Amanda se despierta a las 5.30 horas para llegar a tiempo a la estación de tren. “Cogí el primer tren de la mañana, así que me pasé casi todo el trayecto durmiendo”, relata en uno de sus vídeos.
El viaje, de unas dos horas, no solo le sirve para descansar. Según cuenta, también aprovecha ese tiempo para terminar de arreglarse y maquillarse antes de llegar a Madrid. Una vez en la capital, el trayecto hasta la oficina es relativamente corto. Desde la estación de Chamartín, Amanda camina apenas 20 minutos hasta su lugar de trabajo, lo que le permite ajustar mejor los tiempos tras el largo desplazamiento en tren.
Amanda aclara que esta rutina solo la mantiene algunos días a la semana. El resto del tiempo teletrabaja desde Valencia o ajusta su agenda para reducir viajes. En ocasiones, la joven se queda a dormir en el piso de su hermano, que reside en Madrid, lo que le permite evitar el trayecto de vuelta el mismo día. Aun así, reconoce que la logística no siempre es sencilla. “Después de la jornada laboral ya me iría a Valencia y cogí el metro con la maleta incluida porque de la oficina me iba a la estación de tren. Es un poco percal pero creo que ya me estoy acostumbrando”, explica en uno de sus vlogs.
Además del cansancio, el factor económico también pesa. En los comentarios de sus publicaciones, Amanda detalla que el gasto en trenes ronda los 40-50 euros semanales, una cifra que asume como parte del equilibrio entre su vida profesional en Madrid y su vida personal en Valencia.
Madrugar y encadenar largos desplazamientos forma parte de la rutina de una joven valenciana que ha mostrado en redes sociales cómo es trabajar en una ciudad distinta a la que reside. Su experiencia ha ganado visibilidad tras compartir su día a día en varios vídeos. Amanda Cheng tarda dos horas cada día para ir de Valencia a Madrid por trabajo, una rutina que ha llamado la atención en redes sociales por el nivel de esfuerzo que implica y por el coste económico que conlleva.