Baibing Chen, neurólogo: "La productividad no se trata de motivación sino del entorno de tu cerebro"
El especialista explica por qué ciertos hábitos sencillos pueden transformar la capacidad de concentración y el rendimiento cognitivo a lo largo del día
La productividad diaria no depende únicamente de la fuerza de voluntad ni de la motivación personal, sino de cómo funciona el cerebro ante los estímulos del entorno, el movimiento y la gestión de las distracciones. Así lo sostiene el neurólogoBaibing Chen, que explica por qué ciertos hábitos sencillos pueden transformar la capacidad de concentración y el rendimiento cognitivoa lo largo del día.
En una reflexión divulgada en redes, el especialista resume su enfoque en una idea central: “La productividad no tiene que ver con la motivación. Tiene que ver con el entorno de tu cerebro, el movimiento y el control de las distracciones”. Tres pilares que, según afirma, están respaldados por la neurociencia y que pueden aplicarse de forma inmediata en la vida cotidiana.
El entorno como herramienta cognitiva
Chen señala que el primero de estos cambios consiste en modificar regularmente el lugar de trabajo o estudio. Recomienda evitar permanecer siempre en la misma habitación o sentado en la misma silla: “Tanto si estás estudiando para un examen como si simplemente estás intentando aprender algo nuevo, no te sientes siempre en la misma habitación o en la misma silla”. Propone acudir a una biblioteca, una cafetería, un parque o cualquier espacio nuevo para activar redes neuronales diferentes.
Este fenómeno, explica, se basa en la llamada memoria dependiente del contexto: el cerebro tiende a vincular la información con el entorno en el que se aprende. Al exponerlo a escenarios distintos, aumenta su flexibilidad cognitiva y se favorece la recuperación de ideas con mayor agilidad.
Movimiento para estimular la creatividad
El neurólogo también subraya la importancia de caminar cuando se necesita generar ideas o desbloquear la creatividad. “Los estudios han demostrado que caminar puede aumentar tu producción creativa en comparación con simplemente estar sentado”, afirma. Durante el movimiento se incrementa el flujo sanguíneo y se activan regiones como el hipocampo y la corteza prefrontal, claves para la memoria y la resolución de problemas.
Por ello, aconseja abandonar la pantalla y salir a dar un paseo breve, de unos diez minutos, cuando aparezca la sensación de bloqueo mental. Este gesto sencillo puede reactivar procesos cognitivos implicados en la creatividad y en la toma de decisiones.
Control absoluto de las distracciones
El tercer cambio propuesto por Chen afecta a uno de los elementos más disruptivos de la concentración: el teléfono móvil. “Cuando intentes concentrarte, no te limites a desactivar las notificaciones. No basta con darle la vuelta al teléfono o ponerlo en silencio y guardarlo en el bolsillo.Déjalo en otra habitación”, indica. La explicación es clara: incluso apagado o en silencio, la presencia física del dispositivo puede reducir la capacidad de atención y la memoria de trabajo.
Según describe, esto ocurre porque “tu cerebro permanece medio alerta, esperando tus notificaciones”, lo que mantiene activa la red neural de vigilancia. Al retirar el móvil completamente del espacio visual, la corteza prefrontal —centrada en la planificación y la concentración— puede trabajar sin interferencias.
La productividad diaria no depende únicamente de la fuerza de voluntad ni de la motivación personal, sino de cómo funciona el cerebro ante los estímulos del entorno, el movimiento y la gestión de las distracciones. Así lo sostiene el neurólogoBaibing Chen, que explica por qué ciertos hábitos sencillos pueden transformar la capacidad de concentración y el rendimiento cognitivoa lo largo del día.