El interés por la longevidad y los hábitos de vida que contribuyen a una salud prolongada ha disparado el consumo de suplementos en los últimos años. En este contexto, el especialista en bienestar y divulgador Sebastián La Rosa subraya la importancia del magnesio, un mineral clave para múltiples funciones fisiológicas. Según afirma, “cuando nos falta magnesio envejecemos a mayor velocidad”, una advertencia que conecta directamente con el debate sobre cómo la alimentación influye en el deterioro asociado al paso del tiempo.
La Rosa explica que el magnesio interviene en más de 300 reacciones bioquímicas, entre ellas la producción de energía, la función muscular, la actividad nerviosa y la fijación del calcio. Su relevancia también abarca la relación entre inflamación crónica y envejecimiento, un fenómeno al que denomina “inflaming”, la combinación entre inflamación y ageing. Para el experto, mantener niveles adecuados de este mineral es fundamental para evitar un entorno corporal propenso al daño celular y a la aceleración del envejecimiento biológico.
El divulgador recuerda que un déficit de magnesio puede incrementar la liberación de interleuquina-1, TNF alfa y otros marcadores inflamatorios que contribuyen a un clima proinflamatorio sostenido. Este escenario, señala, repercute tanto en la salud cardiovascular —por la mayor agregación plaquetaria— como en la aparición temprana de problemas ligados al envejecimiento. En paralelo, destaca que la investigación actual permite estimar la edad biológica a partir de marcadores en sangre relacionados con la inflamación, lo que ayuda a entender “a qué ritmo está envejeciendo el organismo”.
El especialista subraya además que el magnesio no solo afecta al descanso y al rendimiento muscular, sino también a la salud metabólica, el estado de ánimo y la sensibilidad a la insulina. Por ello, anima a asegurar su ingesta mediante alimentos ricos en magnesio —como frutos secos, espinacas, avena, chocolate puro, pan integral, yogur, aguacate o plátano— o, si fuese necesario, bajo orientación profesional, a través de suplementación. Para La Rosa, garantizar niveles óptimos de este mineral es una estrategia esencial para promover una longevidad activa, reducir la inflamación sistémica y disminuir la velocidad a la que envejecemos.
El interés por la longevidad y los hábitos de vida que contribuyen a una salud prolongada ha disparado el consumo de suplementos en los últimos años. En este contexto, el especialista en bienestar y divulgador Sebastián La Rosa subraya la importancia del magnesio, un mineral clave para múltiples funciones fisiológicas. Según afirma, “cuando nos falta magnesio envejecemos a mayor velocidad”, una advertencia que conecta directamente con el debate sobre cómo la alimentación influye en el deterioro asociado al paso del tiempo.