Daniel Esteban, psicólogo: "La terapia no debería estar pensada para estar en ella durante años"
La visión de la terapia como un espacio eterno vuelve a cuestionarse gracias a Dani Esteban, que defiende que el acompañamiento psicológico debe tener un principio y un final. Su reflexión pone el foco en un mensaje clave: la terapia es un puente, no un
Daniel Esteban en su vídeo de TikTok (@psico.daniem)
Dani Esteban, psicólogo con una amplia comunidad en redes, ha vuelto a abrir un debate recurrente en el ámbito de la salud mental: cuánto debe durar realmente un proceso terapéutico. En su último vídeo, el especialista sostiene que la terapia no está pensada para convertirse en un espacio permanente, sino en una etapa que acompaña al paciente mientras aprende a manejar aquello que le hace sufrir.
El psicólogo arranca su mensaje con una frase que resume buena parte de su planteamiento: “La terapia no debería estar pensada para estar en ella durante años”. Según explica, un tratamiento psicológico eficaz debe entenderse como un proceso con principio y final, diseñado para dotar a la persona de herramientas, favorecer cambios de hábitos y ayudarle a afrontar sus dificultades de forma autónoma. “El objetivo”, insiste, “es que no la necesites”.
A lo largo del vídeo, Esteban recurre a un ejemplo sencillo para ilustrar su postura: cuando alguien se rompe un brazo, no pasa toda la vida visitando al médico. Para él, prolongar la terapia sin avances es una señal de que algo no está funcionando como debería. Puede haber objetivos poco definidos, falta de seguimiento del progreso o, directamente, una dinámica en la que el paciente acude únicamente a desahogarse sin moverse del mismo punto. “Si cada semana vienes, cuentas lo mismo y te vas igual, eso no es terapia, es rutina”, advierte.
El psicólogo subraya que el proceso terapéutico debe tener siempre un rumbo claro. Se trata de comprender qué está ocurriendo, identificar qué factores mantienen el malestar y construir acciones concretas que acerquen al paciente a la vida que desea. Sin esta dirección, la terapia corre el riesgo de estancarse y perder su propósito inicial.
Esteban también rechaza la idea de la consulta como refugio permanente. Lo describe como “un puente para pasar”, no como un lugar para quedarse. El acompañamiento profesional, afirma, debería servir para transitar un periodo complicado, pero no para establecer una dependencia prolongada que impida avanzar.
La reflexión final del psicólogo gira en torno al auténtico sentido de la intervención psicológica: dotar al paciente de autonomía. Su planteamiento no cuestiona la necesidad de pedir ayuda ni el valor del acompañamiento terapéutico, pero sí invita a revisar la idea de que más tiempo implica necesariamente mejores resultados. Como concluye en su vídeo, “el objetivo no es estar en terapia para siempre, sino aprender a vivir sin necesitarla”.
Dani Esteban, psicólogo con una amplia comunidad en redes, ha vuelto a abrir un debate recurrente en el ámbito de la salud mental: cuánto debe durar realmente un proceso terapéutico. En su último vídeo, el especialista sostiene que la terapia no está pensada para convertirse en un espacio permanente, sino en una etapa que acompaña al paciente mientras aprende a manejar aquello que le hace sufrir.