El inicio del otoño trae consigo el habitual cambio de armario, un proceso que se vuelve especialmente complicado cuando llega el momento de guardar abrigos, chaquetas y jerséis voluminosos. Estas prendas ocupan gran parte del espacio disponible y dificultan mantener el orden en casa, lo que lleva a muchas personas a buscar soluciones prácticas. En este contexto, vuelve a cobrar protagonismo Marie Kondo, icono internacional del orden, cuyo método plantea una forma distinta de gestionar el espacio en los armarios. Su enfoque, centrado en conservar solo aquello que realmente aporta bienestar, es la base para optimizar el almacenamiento de la ropa de invierno.
El conocido método KonMari arranca con una selección previa: revisar cada prenda y decidir si realmente es necesaria o genera una sensación positiva. Kondo insiste en que este paso es esencial para evitar acumular ropa que no usamos y facilitar la organización posterior. Una vez superado este filtro, llega el truco japonés que marca la diferencia: doblar los abrigos en lugar de colgarlos. La técnica consiste en extender la prenda, plegar las mangas hacia el centro y realizar un doblado final que reduce el volumen sin deformar la estructura. Este gesto, aparentemente simple, libera espacio de manera notable.
Para quienes prefieren almacenar los abrigos en cajas o cajones, Kondo propone una variante igualmente eficaz. La experta recomienda colocar la prenda con la parte trasera hacia arriba, llevar las mangas hacia abajo y realizar un plegado final en dos pasos que deja el abrigo compacto y protegido. Este sistema no solo permite ahorrar espacio, sino que también evita que las prendas se arruguen o adopten formas indeseadas durante los meses en los que no se usan. Así, las chaquetas y jerséis mantienen su aspecto original hasta la siguiente temporada.
Más allá del plegado, Kondo subraya la importancia de organizar el armario por categorías, separando camisas, pantalones, jerséis y otras prendas para mejorar la visibilidad. También recomienda utilizar cajas, divisores y separadores para delimitar espacios y evitar el desorden. Una vez todo está colocado, conviene mantener una rutina de revisión semanal y aplicar la regla del equilibrio: cada prenda que entra debe compensarse con otra que sale. De esta forma, el truco japonés de Marie Kondo se convierte en una herramienta sencilla para ahorrar espacio, conservar la forma de la ropa y mantener el hogar en armonía.
El inicio del otoño trae consigo el habitual cambio de armario, un proceso que se vuelve especialmente complicado cuando llega el momento de guardar abrigos, chaquetas y jerséis voluminosos. Estas prendas ocupan gran parte del espacio disponible y dificultan mantener el orden en casa, lo que lleva a muchas personas a buscar soluciones prácticas. En este contexto, vuelve a cobrar protagonismo Marie Kondo, icono internacional del orden, cuyo método plantea una forma distinta de gestionar el espacio en los armarios. Su enfoque, centrado en conservar solo aquello que realmente aporta bienestar, es la base para optimizar el almacenamiento de la ropa de invierno.