Es noticia
Teresa Lajo, doctora: "Veo muchos perfiles de mujeres jóvenes, delgadas y exigentes con hipertiroidismo"
  1. Alma, Corazón, Vida
Salud y estilo de vida

Teresa Lajo, doctora: "Veo muchos perfiles de mujeres jóvenes, delgadas y exigentes con hipertiroidismo"

Los especialistas en endocrinología están detectando un aumento de diagnósticos asociados a ritmos de vida intensos y altos niveles de presión personal.

Foto: Teresa Lajo (
Teresa Lajo (

La aparición de nuevos casos de hipertiroidismo en mujeres jóvenes se ha convertido en una inquietud creciente entre los especialistas. La doctora Teresa Lajo—referente en endocrinología clínica— asegura que en los últimos años ha detectado un patrón repetido en consulta. “Veo muchos perfiles de mujeres jóvenes, delgadas y muy exigentes consigo mismas desarrollando hipertiroidismo”, explica, un fenómeno que atribuye a una mezcla explosiva de estrés sostenido, cambios emocionales y desajustes profundos del sistema hormonal.

La endocrinóloga Teresa Lajo alerta en Escuela de Salud Integrativa de que el estrés crónico, la falta de descanso y la ruptura de las rutinas tras la pandemia han actuado como auténticos disparadores del sistema endocrino. Según estos especialistas, el tiroides —la glándula encargada de regular el metabolismo, la temperatura, la energía o el ritmo cardíaco— es especialmente sensible a los cambios emocionales y a la inflamación interna.

El hipertiroidismo, que se produce cuando la glándula tiroides fabrica más hormonas de las necesarias, puede causar síntomas como pérdida de peso repentina, taquicardia, ansiedad, temblores o intolerancia al calor. Para las especialistas, el estrés sostenido forma parte del origen de muchos de estos diagnósticos. “Durante la pandemia vimos un aumento clarísimo de casos, sobre todo en chicas jóvenes con vidas exigentes, ritmos intensos y un alto nivel de autoexigencia”, resume Lluch.

Estas observaciones coinciden con la nueva corriente de endocrinología integrativa, que considera que el sistema hormonal no puede comprenderse sin tener en cuenta otros elementos clave como la microbiota intestinal, la inflamación de bajo grado o los disruptores endocrinos presentes en el entorno. El nervio vago, la ruta que conecta cerebro e intestino, también juega un papel decisivo: cuando la mente está en alerta de forma permanente, el tiroides lo nota.

Microbiota, sueño y ritmos rotos: el triángulo silencioso

Los endocrinólogos que trabajan con esta visión más global recuerdan que la salud tiroidea no solo depende de hormonas, análisis y dosis de medicación. También influyen —y mucho— factores como la calidad del sueño, la presencia de tóxicos ambientales, el ritmo circadiano y el estado del intestino.

La doctora Lajo, experta en medicina integrativa, lo explica con claridad: muchas de las personas que desarrollan hipertiroidismo autoinmune comparten patrones de vida similares. Dietas rápidas, estrés emocional, malas digestiones y una microbiota debilitada son ingredientes que, combinados, pueden abrir la puerta a desequilibrios hormonales. “Si el intestino está alterado, la inflamación se dispara y el sistema endocrino empieza a fallar en cadena”, detalla.

Esta nueva forma de entender el cuerpo se aleja de la visión clásica centrada únicamente en las hormonas. Los especialistas que siguen este enfoque subrayan que la endocrinología moderna debe integrar emociones, nutrición, inmunidad, descanso y gestión del estrés. No se trata solo de medir TSH o T4, sino de entender por qué esas cifras se alteran.

Por eso, cuando en la consulta aparecen mujeres jóvenes con ansiedad, cansancio extremo, palpitaciones o pérdida de peso sin motivo, los endocrinólogos investigan más allá de la glándula tiroidea. Buscan signos de inflamación, sensibilidad alimentaria, sobrecarga de tóxicos o alteraciones del ritmo sueño-vigilia.

Uno de los aspectos más llamativos que los expertos están encontrando es la relación entre la personalidad y el riesgo de desarrollar hipertiroidismo. Las doctoras señalan que los perfiles más afectados suelen compartir rasgos concretos: perfeccionismo, alto rendimiento laboral o académico, dificultad para desconectar y una presión constante por llegar a todo.

Este tipo de vida, sostenida durante meses o años, termina activando en exceso el eje hipotálamo-hipófisis-tiroides, el sistema que regula la producción de hormonas tiroideas. Cuando ese eje se descontrola por estrés o falta de descanso, el tiroides pisa el acelerador.

Cómo se puede prevenir

Aunque el hipertiroidismo autoinmune requiere seguimiento médico y tratamiento específico, los especialistas coinciden en que hay medidas de estilo de vida que pueden ayudar a prevenir desajustes o mejorar los síntomas:

  • Priorizar una dieta antiinflamatoria rica en verduras, frutas, grasas saludables y con menos ultraprocesados.
  • Cuidar la microbiota con fibra, probióticos adecuados y evitando excesos de antibióticos.
  • Recuperar el descanso nocturno y los horarios regulares.
  • Reducir la exposición a tóxicos ambientales presentes en cosméticos, plásticos o productos de limpieza.
  • Incorporar ejercicio moderado, pero evitando el sobreentrenamiento cuando hay síntomas tiroideos.
  • Aprender a identificar señales de estrés y pedir ayuda psicológica cuando sea necesario.

Cada vez veo más mujeres jóvenes con perfiles similares y síntomas que comienzan de forma silenciosa”, detalla. Los especialistas recomiendan no ignorar señales como la pérdida de peso repentina, las palpitaciones o la sensación de estar acelerada incluso en reposo.

La aparición de nuevos casos de hipertiroidismo en mujeres jóvenes se ha convertido en una inquietud creciente entre los especialistas. La doctora Teresa Lajo—referente en endocrinología clínica— asegura que en los últimos años ha detectado un patrón repetido en consulta. “Veo muchos perfiles de mujeres jóvenes, delgadas y muy exigentes consigo mismas desarrollando hipertiroidismo”, explica, un fenómeno que atribuye a una mezcla explosiva de estrés sostenido, cambios emocionales y desajustes profundos del sistema hormonal.

Salud