El veterinario Camilo López ha generado un intenso debate tras advertir que permitir que un perro lama la cara “no es amor”. En su mensaje, el especialista recuerda que el hocico del perro entra constantemente en contacto con basura, restos orgánicos y superficies contaminadas durante los paseos. Por eso, advierte de que ese gesto aparentemente afectuoso puede resultar antihigiénico. López recalca que muchos dueños interpretan el lamido como cariño cuando, en realidad, no funciona así. Su objetivo es desmontar ese mito muy extendido.
El profesional explica que los perros exploran el entorno con la boca, por lo que el lamido suele responder a un comportamiento instintivo, no a una intención afectiva. Aunque resulte habitual en muchos hogares, el veterinario recuerda que la saliva canina puede contener múltiples microorganismos procedentes del contacto con heces u otros desechos. Por ello insiste en que facilitar el acceso del animal al rostro humano aumenta la probabilidad de transmisión. Su consejo es evitar este tipo de interacción para preservar la higiene básica.
Según detalla López, los lamidos en zonas sensibles como boca, ojos o nariz pueden desencadenar irritaciones o infecciones, especialmente en niños, personas mayores o individuos con defensas bajas. Aunque en personas sanas el riesgo sea menor, el veterinario insiste en adoptar medidas sencillas para prevenir problemas. Defiende que mostrar cariño a un perro no implica asumir gestos poco salubres. Para él, la convivencia responsable requiere entender cómo actúan los animales y cuáles son los límites recomendables.
El especialista subraya que un buen vínculo no necesita lamidos en la cara, sino cuidados diarios, rutinas de paseo y atención continuada. Por ello anima a sustituir ese gesto por otras formas de interacción más seguras. También recuerda que conocer la conducta natural del perro ayuda a evitar malentendidos y expectativas humanas que nada tienen que ver con su comportamiento real. Su mensaje busca reforzar una convivencia más segura: proteger al dueño y al animal es, según López, la base de cualquier relación saludable.
El veterinario Camilo López ha generado un intenso debate tras advertir que permitir que un perro lama la cara “no es amor”. En su mensaje, el especialista recuerda que el hocico del perro entra constantemente en contacto con basura, restos orgánicos y superficies contaminadas durante los paseos. Por eso, advierte de que ese gesto aparentemente afectuoso puede resultar antihigiénico. López recalca que muchos dueños interpretan el lamido como cariño cuando, en realidad, no funciona así. Su objetivo es desmontar ese mito muy extendido.