Antonio Garrigues Walker, abogado de 91 años, y su lección sobre el éxito y el fracaso: “Hay que tener miedo al propio miedo”
A sus 91 años, Antonio Garrigues Walker reflexiona con claridad sobre el éxito, el fracaso y el miedo, defendiendo que la audacia y la curiosidad deben guiar cada decisión, incluso cuando la incertidumbre parece imponerse
Éxito, fracaso y miedo aparecen entrelazados en la trayectoria de Antonio Garrigues Walker, uno de los juristas más influyentes de España, que a sus 91 años sigue reflexionando sobre el sentido de avanzar sin temor. Su figura, marcada por décadas de asesoramiento internacional y por una vida dedicada al derecho y a la política, vuelve a ser foco de atención por su mirada directa —y nada complaciente— sobre cómo enfrentarse a los tropiezos y sobre qué significa realmente tener éxito. Para él, la clave comienza por un gesto sencillo y rotundo: no dejar que el miedo gobierne la vida.
A lo largo de su carrera, Garrigues ha celebrado victorias destacadas, pero también ha asumido sin dramatismos varios golpes. El más recordado es su incursión en la vida política junto a Miquel Roca, al impulsar la conocida Operación Roca, una aventura que él mismo define sin rodeos. En su relato, no suaviza nada: reconoce que fue “un fracaso absoluto” y que “yo creo que no nos votó ni la familia”. Pese a aquello, no deriva su discurso hacia la frustración, sino hacia el aprendizaje sereno: la convicción de que el miedo no debe paralizar, y de que salir maltrecho de un proyecto no invalida lo que uno es capaz de construir después.
Su visión sobre el miedo procede en parte de su educación familiar y en parte de su experiencia. Durante la pandemia, cuando dio positivo por coronavirus con más de 80 años, su respuesta fue tan pragmática como provocadora: “No pierdo mucho tiempo con el miedo”. Esa actitud resume una filosofía vital que vuelve a subrayar cada vez que habla con jóvenes, empresarios o estudiantes que le preguntan cómo manejar la incertidumbre del futuro. Su mensaje siempre desemboca en la misma idea: el miedo mal gestionado no protege, sino que limita la acción.
“Lo único que hay que hacer es tener miedo al propio miedo”
En una conversación con en el podcast Pathfinders, presentado por Rafa Camblor y Nacho Juárez, Garrigues recuperó una de sus frases más citadas: “lo único que hay que hacer es tener miedo al propio miedo”. Añadió que “no se puede ir con miedo”, que los jóvenes “no tengan el menor miedo a nada” y que, con esfuerzo, inteligencia e instinto, “su capacidad de acción es muy grande”. También insistió en que pueden “hacer una cantidad de cosas realmente maravillosas en todos los terrenos”, y remarcó que España es un país “que merece la pena”, aunque la vida profesional no deba entenderse con fronteras: “se puede ir a todo el mundo y se debe ir a todo el mundo”.
En su discurso aparece una defensa firme del mundo digital, que considera ineludible para quienes empiezan ahora su carrera. Según él, los jóvenes “vais a vivir la vida digital y la vida tecnológica” y eso les obliga a ser “digitales y tecnólogos inevitablemente”. Su reflexión contrasta con la nostalgia por lo artesanal o lo analógico: aunque reconoce el valor estético de esa tradición, sostiene que el futuro pasa por entender y dominar lo tecnológico. Quien renuncie a ello, afirma, “renuncia al futuro puro y simplemente renuncia al futuro”.
El mensaje de Garrigues Walker a los jóvenes es claro: "no se puede ir con miedo"
A sus 91 años, Garrigues sigue seduciendo por su capacidad para combinar lucidez, humor y sentido práctico. Su trayectoria —desde su papel en la legislación económica española hasta su labor en grandes multinacionales y gobiernos extranjeros— le otorga una autoridad singular a la hora de hablar de riesgo y determinación. Su mensaje, lejos de fórmulas solemnes, es una invitación a vivir con menos miedo, con más curiosidady con la convicción de que los fracasos no definen a nadie. Para él, el verdadero éxito consiste en seguir intentándolo sin dejar que el miedo ocupe el centro de la escena.
Éxito, fracaso y miedo aparecen entrelazados en la trayectoria de Antonio Garrigues Walker, uno de los juristas más influyentes de España, que a sus 91 años sigue reflexionando sobre el sentido de avanzar sin temor. Su figura, marcada por décadas de asesoramiento internacional y por una vida dedicada al derecho y a la política, vuelve a ser foco de atención por su mirada directa —y nada complaciente— sobre cómo enfrentarse a los tropiezos y sobre qué significa realmente tener éxito. Para él, la clave comienza por un gesto sencillo y rotundo: no dejar que el miedo gobierne la vida.