Ángel Díez, entrenador personal: “No es lo óptimo hacer un entrenamiento en ayunas”
Desmonta creencias populares sobre el ayuno, la proteína y la forma de organizar la jornada deportiva, y explica por qué pequeñas decisiones pueden transformar el rendimiento sin recurrir a extremos
El universo del fitness está acostumbrado a dogmas que se repiten casi sin cuestionarse: proteína a todas horas, desayunos XXL y rutinas milimétricas que prometen cuerpos de portada. Ángel Díez, uno de los entrenadores personales más seguidos en España, desmonta muchos de esos mitos con una mezcla de evidencia científica y sentido común. Su propuesta suena simple, pero desmonta esquemas: comer mejor, entrenar mejor y dejar de obsesionarse con fórmulas mágicas.
Su paso reciente por el pódcast de Fit Generation ha dejado titulares jugosos. El más llamativo, quizá, es el que apunta directamente al ayuno: “No es lo óptimo hacer un entrenamiento en ayunas”, asegura, aunque él mismo reconoce que entra en el gimnasio sin haber hecho una comida sólida. ¿Contradicción? No exactamente.
Díez explica que entrenar sin haber pasado por la cocina no significa hacerlo sin combustible. Su estrategia consiste en tomar carbohidratos de absorción rápida —como la dextrina cíclica— y proteína hidrolizada justo antes o durante el entrenamiento. Así evita la caída de energía que muchos experimentan al ejercitarse sin comer.
Para él, la clave no es el ayuno, sino la digestión: entrar a la sala de pesas con el estómago lleno le resta agilidad y concentración. “Si me tengo que poner a cocinar después de entrenar, me hundo. Prefiero tirar de batido, activar la cabeza y seguir trabajando”, confiesa entre risas.
Quien acude a Ángel buscando discursos extremos suele llevarse una sorpresa. Su enfoque gira alrededor del equilibrio, la ciencia y la realidad del día a día. Uno de los temas que más interés genera es su transición hacia una alimentación totalmente vegetal. Un cambio que no llegó por moda: “Analizas la evidencia y es impepinable que a mayor proporción de vegetales integrales, mejor”, afirma.
La obsesión por la proteína acompaña a muchos deportistas, pero el entrenador insiste en que esa preocupación suele estar sobredimensionada. Incluso en una dieta vegetal es sencillo alcanzar los valores necesarios.
Ha aprendido, eso sí, que la practicidad cuenta: no siempre es tan fácil improvisar un aporte proteico vegetal fuera de casa, y por eso la proteína en polvo se ha convertido en su aliada cuando viaja o compite. En su día a día, prioriza legumbres, tofu, soja texturizada o preparaciones vegetales de buena calidad nutricional.
Pérdida de grasa: paciencia, no prisas
Díez reconoce que muchas personas estropean sus dietas por acelerar los procesos. Su filosofía es casi opuesta a la de los cambios drásticos: déficit calórico muy controlado y sostenido, aumento de la actividad física y una idea muy clara: la saciedad manda.
En este punto la alimentación vegetal juega a su favor. Los tubérculos, las verduras o las legumbres generan una sensación de llenado que facilita mantener el rumbo. “Si no te pasas de frenada al principio, el cuerpo protesta menos y te permitirá avanzar más lejos”, señala.
Consultado sobre qué suplementos recomendaría a alguien que busca perder grasa sin perder músculo, Díez destaca uno por encima del resto: la cafeína. No tanto por su efecto sobre la oxidación de grasas, sino por su capacidad para mantener el rendimiento en días de menos energía.
Eso sí, insiste en no abusar: “Si te tomas un café, un preentreno y un refresco estimulante cada día, el efecto desaparece. Hay que usarla con cabeza”.
El universo del fitness está acostumbrado a dogmas que se repiten casi sin cuestionarse: proteína a todas horas, desayunos XXL y rutinas milimétricas que prometen cuerpos de portada. Ángel Díez, uno de los entrenadores personales más seguidos en España, desmonta muchos de esos mitos con una mezcla de evidencia científica y sentido común. Su propuesta suena simple, pero desmonta esquemas: comer mejor, entrenar mejor y dejar de obsesionarse con fórmulas mágicas.