Es noticia
Ricardo Freile, cardiólogo: "El síncope vasovagal nos puede pasar cuando estamos muy estresados, vemos sangre o hace mucho calor"
  1. Alma, Corazón, Vida
NOS CAEMOS AL SUELO

Ricardo Freile, cardiólogo: "El síncope vasovagal nos puede pasar cuando estamos muy estresados, vemos sangre o hace mucho calor"

El síncope vasovagal es un desmayo breve causado por una caída repentina de la presión arterial y del ritmo cardíaco tras un estímulo como el estrés, el calor o la visión de sangre

Foto: Este episodio puede ocurrir en cualquier situación diaria (Freepik)
Este episodio puede ocurrir en cualquier situación diaria (Freepik)

El síncope vasovagal es una de las causas más frecuentes de desmayo y puede aparecer en situaciones cotidianas relacionadas con el estrés, el calor o la exposición a estímulos como la sangre. Este fenómeno, que suele generar gran alarma entre quienes lo presencian, responde a una reacción fisiológica del organismo que provoca una caída brusca de la presión arterial y del ritmo cardíaco.

En un vídeo publicado en Instagram, el cardiólogo Ricardo Freile explica con detalle cómo actúa este mecanismo en el cuerpo humano. “Miren lo que pasa aquí”, señala al inicio, antes de recordar un caso reciente: “Esto fue lo que le pasó a una ministra de Suecia en un evento que tuvo un desmayo”, mostrando las imágenes del desmayo de la ministra de Salud de Suecia, Elisabet Lann, que cayó al suelo en plena rueda de prensa. Añade que “muchos dicen que es una bajada de azúcar, no, realmente lo que tuvo es un síncope vasovagal”.

Foto: sincope-vasovagal-cardioneuroablacion

Causas y proceso fisiológico

El especialista detalla que todo comienza con un estímulo desencadenante: “Lo primero es un disparador, un gatillo que comience a generar esta respuesta, por ejemplo, puede ser un dolor intenso, un susto, una emoción muy fuerte, ver sangre, estar muy deshidratado en un lugar encerrado, mucho calor o empujar, por ejemplo, a orinar o ir al baño”. Ese estímulo genera acumulación de sangre en las piernas, lo que reduce el retorno al corazón.

Esa disminución del volumen sanguíneo activa un reflejo que alerta al cerebro: “Eso desencadena un reflejo llamado Bezold-Jarisch, que manda un estímulo al cerebro diciendo ‘alerta, algo no está bien’”. El organismo intenta compensar y se produce una combinación de bradicardia y vasodilatación: “Esto va a generar que el corazón se ponga más lento, bradicardia y que se dilaten las arterias, haya vasodilatación y por eso cae la presión”. La consecuencia directa es la reducción del flujo sanguíneo hacia el cerebro, lo que provoca síntomas como mareos, náuseas o visión en túnel.

Cómo actuar ante un episodio

El cardiólogo insiste en que la postura es determinante para evitar que el desmayo avance: “Aquí viene la clave, si te mantienes en posición erguida o sentada [...] el cerebro sigue con bajo flujo y dice, ‘¿sabes qué? hay que apagar todo porque si no la vamos a pasar mal’”. Al caer al suelo, el flujo vuelve a normalizarse: “Ya cuando estamos en el piso [...] llega el flujo sanguíneo, se recupera todo, mejora la presión y nos comenzamos a levantar”.

Freile advierte que, si la recuperación tarda más de un minuto o persisten la desorientación o el dolor, debe considerarse otra causa distinta al síncope. Por ello, recomienda permanecer acostado tras el episodio y observar la evolución inmediata: “Por eso cuando uno pasa por estos episodios, quédense acostados”, finaliza.

El síncope vasovagal es una de las causas más frecuentes de desmayo y puede aparecer en situaciones cotidianas relacionadas con el estrés, el calor o la exposición a estímulos como la sangre. Este fenómeno, que suele generar gran alarma entre quienes lo presencian, responde a una reacción fisiológica del organismo que provoca una caída brusca de la presión arterial y del ritmo cardíaco.

Salud
El redactor recomienda