Es noticia
Camino Díaz, doctora: "A veces se sentencia a un paciente con un 'esto es normal' porque no hay tiempo para buscar más"
  1. Alma, Corazón, Vida
salud y estilo de vida

Camino Díaz, doctora: "A veces se sentencia a un paciente con un 'esto es normal' porque no hay tiempo para buscar más"

En su consulta, asegura, encuentra cada día casos que podrían transformarse por completo si se investigara más allá del síntoma

Foto: La doctora Camino Díaz (Youtube)
La doctora Camino Díaz (Youtube)

La doctora Camino Díaz, referente en medicina integrativa con más de dos décadas de experiencia clínica, lleva diez años defendiendo que el sistema sanitario necesita un giro profundo. Su visión parte de una constatación que repite sin rodeos: los médicos no disponen de tiempo ni herramientas para buscar la causa real de los síntomas, y los pacientes, agotados, han empezado a dejar de conformarse.

Díaz habla desde la experiencia en el pódcast Elite Fitness. Doce años en atención primaria le bastaron para entender que algo fallaba cuando tenía que resolver patologías crónicas en apenas seis minutos por consulta. “Así no se puede profundizar”, sostiene. “Lo único que haces es recetar y ver cómo los mismos pacientes vuelven cada mes sin que nadie pregunte por qué empezó todo”. Ese fue el detonante que la llevó a abandonar el sistema convencional en 2015 y crear el método Camino, un enfoque que combina alimentación, microbiota, inflamación, ritmos circadianos, salud ambiental y origen emocional.

Díaz describe una crisis silenciosa dentro de la profesión: facultativos saturados, poca capacidad de actualización y diagnósticos que se quedan en la superficie. La presión asistencial deja a muchos profesionales sin margen para revisar casos complejos o perseguir una sospecha clínica hasta el final. “A veces se sentencia a un paciente con un ‘esto es normal’ solo porque no hay tiempo para buscar más”, lamenta.

Ese “no conformarse”, repite, debería ser el motor del cambio. Tanto por parte del profesional —que necesita más formación y humildad para delegar o actualizarse— como por parte del paciente, acostumbrado a convivir con síntomas que considera inevitables: cefaleas persistentes, fatiga, reglas dolorosas o molestias digestivas que se cronifican.

La revolución pendiente: nutrición, microbiota y tóxicos ambientales

Uno de los puntos más críticos del discurso de Díaz es el vacío formativo en tres áreas que considera esenciales para la salud actual: nutrición, microbiota y toxicidad ambiental. Asegura que la mayoría de médicos no han recibido formación real en ninguna de estas materias, lo que impide relacionar muchos síntomas con su origen.

La especialista señala que buena parte de los problemas digestivos modernos —SIBO, candidiasis, disbiosis o intolerancias— podrían estar vinculados a la acumulación de tóxicos procedentes de pesticidas, plásticos, productos cosméticos, contaminación o incluso antiguos empastes dentales. “El intestino intenta deshacerse de lo que no puede procesar, igual que ocurre con la bioremediación en la naturaleza”, explica. Y eso, dice, dispara inflamaciones y sobrecrecimientos microbianos que se intentan tratar sólo con antibióticos o suplementos sin buscar la raíz.

Su preocupación llega también a diagnósticos tan comunes como el de la enfermedad celíaca, donde denuncia un “déficit grave” de actualización: “Hay muchísimas personas que son celíacas y no lo saben porque las analíticas básicas no muestran nada. No podemos conformarnos con una serología negativa”. Para ella, los criterios actuales dejan fuera a un gran número de pacientes que desarrollan, con el tiempo, afecciones autoinmunes, anemias recurrentes o migrañas que podrían evitarse con un diagnóstico temprano.

El método Camino nació precisamente de intentar identificar por qué algunos de sus pacientes mejoraban de forma inesperada cuando empezó a modificar varios aspectos a la vez. Su enfoque trabaja seis pilares: alimentación, microbiota, inflamación, ritmos circadianos, factores ambientales y origen emocional. El resultado —cuenta— son evoluciones clínicas que a ella misma le sorprendieron.

Historias como la de una mujer de 78 años con artritis reumatoide a la que negativizó anticuerpos autoinmunes en cuatro meses, o pacientes con migrañas incapacitantes que desaparecen al descubrir un diagnóstico oculto, son ejemplos de esos “momentos eureka” que menciona con frecuencia. Para Díaz la clave está en dedicar tiempo: una hora por paciente, no seis minutos.

Otro de los ejes de su discurso es que cuerpo y mente no se pueden separar. Cree que muchos síntomas se cronifican porque el propio organismo intenta compensar conflictos emocionales no resueltos. “El cuerpo habla, pero no nos han enseñado a entenderlo”, asegura. Su propuesta incluye recuperar el descanso, desconectar del ruido digital, volver a caminar en la naturaleza, exponerse al sol con sentido común y practicar ayunos o “curas de sueño” en determinados perfiles.

La doctora Camino Díaz, referente en medicina integrativa con más de dos décadas de experiencia clínica, lleva diez años defendiendo que el sistema sanitario necesita un giro profundo. Su visión parte de una constatación que repite sin rodeos: los médicos no disponen de tiempo ni herramientas para buscar la causa real de los síntomas, y los pacientes, agotados, han empezado a dejar de conformarse.

Salud