Una mala higiene bucal puede derivar en problemas que van mucho más allá de la cavidad oral, afectando incluso al corazón. La conexión entre encías y sistema cardiovascular está ampliamente documentada, y los especialistas insisten en que descuidar la salud dental puede facilitar la entrada de bacterias al torrente sanguíneo, incrementando el riesgo de endocarditis infecciosa, una de las patologías más graves del ámbito cardiológico.
El cardiólogo Aurelio Rojas ha explicado en un reciente vídeo la relación directa entre las infecciones orales y el corazón. Su advertencia es clara: “Si no te lavas los dientes, puedes acabar con una infección en el corazón”. En esa publicación, disponible en su perfil oficial de Instagram, añade que “la endocarditis es una infección grave, una acumulación de bacterias y pus dentro del corazón, y una de sus puertas de entrada es tu boca”.
El especialista detalla que las encías están repletas de vasos sanguíneos capaces de transportar bacterias cuando existe inflamación o infección. “Recuerda que tus encías están conectadas con tus vasos sanguíneos y si tienes una infección en la boca, por pequeña que sea, esas bacterias pueden pasar a la sangre y de ahí a tu corazón”, explica. Según su experiencia hospitalaria, esta situación “ocurre más veces de lo que te imaginas”, incluso en personas jóvenes. El médico menciona un caso reciente: “Solo mira ese caso de un chico de 30 años que empezó con un dolor bastante intenso en la muela… cuando llega al hospital, infección en el corazón”.
La endocarditis infecciosa afecta a 10 de cada 100.000 personas al año, según recuerda Rojas, pero puede provocar complicaciones especialmente graves: daños en las válvulas, insuficiencia cardíaca o embolias. Por ello, insiste en medidas preventivas sencillas como el cepillado adecuado, el uso de hilo dental y revisiones periódicas con el dentista. En pacientes con problemas cardíacos previos, el cardiólogo subraya la importancia de consultar con su médico, ya que “puede que necesites profilaxis antibiótica para el corazón antes de ir al dentista”.
Las recomendaciones científicas apuntan a una higiene dental rigurosa, revisiones cada seis meses y la atención temprana a cualquier signo de infección oral. Rojas concluye con un recordatorio que resume el vínculo entre ambas áreas de la salud: “Todo esto por no lavarte los dientes, así de fácil y así de grave”. Mantener encías sanas y controlar cualquier proceso inflamatorio reduce drásticamente el riesgo de que bacterias bucales accedan al sistema circulatorio y alcancen el corazón.
Una mala higiene bucal puede derivar en problemas que van mucho más allá de la cavidad oral, afectando incluso al corazón. La conexión entre encías y sistema cardiovascular está ampliamente documentada, y los especialistas insisten en que descuidar la salud dental puede facilitar la entrada de bacterias al torrente sanguíneo, incrementando el riesgo de endocarditis infecciosa, una de las patologías más graves del ámbito cardiológico.