La OMS recuerda que la alimentación influye directamente en la capacidad del organismo para defenderse de infecciones. En su campaña #SanosEnCasa señalaba que lo que comemos condiciona nuestras defensas, una idea especialmente relevante en los meses en los que se disparan los resfriados, la gripe y el Covid. Aunque la higiene sigue siendo esencial, la dieta ejerce un papel silencioso pero decisivo. Por ello, cada vez se estudia más cómo ciertos nutrientes pueden respaldar el buen funcionamiento del sistema inmune.
Partiendo de esta premisa, la nutricionista Sandra Moñino ha elaborado un listado con alimentos que pueden reforzar el sistema inmunitario. Entre ellos sitúa las setas, ricas en betaglucanos, y el kéfir o yogur de cabra, fuente de probióticos esenciales para la microbiota intestinal. También destaca el papel de los cítricos y del kiwi, conocidos por su aporte de vitamina C, un antioxidante clave para los mecanismos de defensa. Todos pueden integrarse fácilmente en la alimentación diaria.
Moñino hace hincapié en los alimentos con zinc, un mineral fundamental para la actividad de las células inmunitarias. En este grupo incluye el pulpo, la carne picada de ternera y los mejillones en escabeche, habituales en la dieta española. Asimismo, recomienda consumir verduras de hoja verde, ricas en ácido fólico y antioxidantes. A ello añade el jengibre, con propiedades antiinflamatorias, y el ajo y la cebolla, que aportan compuestos como la alicina y la quercetina, también beneficiosos.
La especialista completa sus propuestas con productos ricos en omega 3, como la anchoa en aceite de oliva o la caballa en tarro de cristal, que contribuyen al equilibrio general del organismo. No obstante, Moñino insiste en que lo realmente determinante no es un alimento aislado, sino mantener una alimentación antiinflamatoria que actúe como base estable durante todo el año. Este enfoque, asegura, ayuda al cuerpo a estar mejor preparado tanto para evitar infecciones como para recuperarse cuando aparecen.
La OMS recuerda que la alimentación influye directamente en la capacidad del organismo para defenderse de infecciones. En su campaña #SanosEnCasa señalaba que lo que comemos condiciona nuestras defensas, una idea especialmente relevante en los meses en los que se disparan los resfriados, la gripe y el Covid. Aunque la higiene sigue siendo esencial, la dieta ejerce un papel silencioso pero decisivo. Por ello, cada vez se estudia más cómo ciertos nutrientes pueden respaldar el buen funcionamiento del sistema inmune.