Javier de Haro, psicólogo: “Cuéntale esto a tu hijo para ayudarle a que no mire a nadie por encima del hombro”
Numerosas actitudes de los niños, sin estar movidas por la maldad, no dejan de ser negativas para ellos o su entorno. Como padres, debemos facilitarle las herramientas adecuadas para corregirlas.
Javier de Haro, psicólogo, sobre ofrecer una buena enseñanza a nuestros hijos. (TikTok/@javier_de_haro)
Criar un hijo, además de otorgar una gran alegría, implica una responsabilidad encomiable. Aparte de construir un ambiente de seguridad y bienestar para su correcto desarrollo, debemos dedicar un tiempo considerable en enseñarle los valores y enseñanzas adecuados para que se convierta en la mejor versión de sí mismo durante su madurez, especialmente en sus primeros años de vida.
Sin embargo, los niños suelen adoptar actitudes que, a pesar de no estar motivadas por una razón maliciosa, pueden ser negativas tanto para su entorno como para sí mismos. Es ahí donde, como padres, debemos interpretar el papel de guía, mostrando las consecuencias de sus actos y ofrecerles la solución para que la apliquen en futuras situaciones.
Si no sabemos cómo afrontar este tipo de escenarios, podemos acudir a los numerosos profesionales de la psicología infantil que difunden sus mejores consejos a través de redes sociales. Un ejemplo de ello es Javier de Haro, quien nos propone un truco para corregir un comportamiento que puede ser habitual en algunos de los más pequeños de la casa. “Cuéntale esto a tu hijo y, si de verdad lo entiende, lo estarás ayudando a que no mire a nadie por encima del hombro”, comenta el experto.
Fábula con moraleja
Para tratar este tipo de problemas con nuestros hijos, podemos camuflar nuestras lecciones en pequeños cuentos o fábulas, haciendo especial hincapié en la moraleja o significado que disponen detrás de estas. La que ofrece el experto cuenta la historia de un ratón que cayó por accidente en la melena de un feroz león que estaba dormido. Ante las súplicas del pequeño animal para no ser devorado y ofrecerle su ayuda en caso de que la necesitara, el león, con actitud ingenua, lo dejó marchar.
@javier_de_haro Leer fábulas es una gran manera de aprender valores a través de historias. Por eso, a los 7 muy acompañados, pero ya a partir de los 8 ó 9 años, sin duda, puedes empezar a disfrutar y aprender con él usando algunas más sencillas. Esta para mí es muy importante y el mensaje es muy claro: no dejes que tu hijo crezca mirando por encima del hombro a los demás. Enséñale a mirar a todos a los ojos, desde el respeto, con empatía y humildad. La FÁBULA DEL LEÓN Y EL RATÓN es una de las lecciones más valiosas que podemos compartir con los niños para enseñarles: 🐭Que no hace falta ser grande para ayudar. 🐭Que nadie es "demasiado pequeño" para hacer cosas gigantes. 🐭Que la fuerza no sirve de nada si va acompañada de soberbia. 🐭Y que quien mira a los demás por encima del hombro… termina perdiéndose lo mejor de las personas. Educar en la humildad es regalar humanidad. Y cuando un niño aprende esto, cambia su forma de ver el mundo dejando de medir a las personas por su tamaño para medirlas por su corazón ❤️ ¿A qué a más de un adulto nos vendría muy bien aprender esto? ¿Qué piensas? Te leo en comentarios ✨ #educacióninfantil#crianzaconsciente#madresypadres#cuentoseducativos#teayudoaeducar♬ sonido original - Teayudoaeducar
“Al cabo de los días, el ratón paseaba en busca de comida cuando escuchó a lo lejos unos rugidos de auxilio. Corriendo, fue a ver lo que pasaba y encontró al león atrapado en una enorme red. El león movía sus garras, rugía, luchaba con todas sus fuerzas, pero no conseguía escapar de esa trampa. Hasta que el pequeño ratón se acercó y empezó a roer cuerda a cuerda una y otra vez sin descanso, hasta que la red se rompió y el león quedó libre”, compartía el psicólogo en su reciente publicación en TikTok.
Esta pequeña historia ayudará a nuestros hijos a otorgarle importancia de ayudar a los demás, independientemente del tamaño o capacidad de cada uno. Por otro lado, también le hará ver que los pequeños gestos de bondad pueden tener grandes efectos en nuestro entorno, además de rechazar la idea de hacer de menos a otras personas.
Criar un hijo, además de otorgar una gran alegría, implica una responsabilidad encomiable. Aparte de construir un ambiente de seguridad y bienestar para su correcto desarrollo, debemos dedicar un tiempo considerable en enseñarle los valores y enseñanzas adecuados para que se convierta en la mejor versión de sí mismo durante su madurez, especialmente en sus primeros años de vida.