Todas las personas que comparten su vida diaria con una mascota saben la fuente de alegría que suponen para el hogar. Como cualquier otro miembro de nuestra familia, debemos cerciorarnos de que sus necesidades básicas están correctamente cubiertas, además de preservar su bienestar lo máximo posible. Para lograrlo, debemos atender concienzudamente al estado de su salud en todo momento.
En este sentido, otorgarle todos los cuidados posibles no evita que puedan surgir enfermedadeso afecciones que puedan deteriorar su integridad, ya sea progresiva o drásticamente. En estos casos, debemos tomar las medidas necesarias para lograr su pronta recuperación y evitar estragos que se conviertan en importantes secuelas físicas o mentales.
Muchos de estos escenarios pueden ocurrir con nuestros perros. Siendo uno de los animales de compañía más frecuentes, existen dolencias inesperadas que deben ponernos en alerta ante cualquier mínima sospecha. Una de ellas nos la comparte la veterinaria Laura Londoño en su perfil de TikTok. “¿Sabías que hay una urgencia veterinaria que puede matar a tu perro en menos de una hora?”, lanza a sus seguidores.
Emergencia en nuestros perros
El cuadro clínico al que se refiere la experta recibe el nombre de torsión gástrica. Esta suele ser más frecuente en las razas de perro de mayor tamaño y tiene lugar cuando su estómago se encuentra repleto de gas. En esta circunstancia, el órgano se da la vuelta, generando un importante corte de circulación en su organismo.
“El problema es que avanza rapidísimo. El estómago se distiende, el perro entra en shock y puede morir si no se actúa a tiempo. Si tu perro intenta vomitar, pero no le sale nada, jadea, está incómodo o incluso se desploma, tiene el abdomen distendido, muy duro e inflamado y además siente que se está mirando constantemente los flancos, corre al veterinario porque puede ser una urgencia”, advierte al profesional.
La torsión gástrica se da más comúnmente tras comer, jugar o hacer ejercicio, aunque algunos ejemplares presentan una mayor predisposición natural a sufrirlo. La solución a ello es, ante cualquier mínima duda de que le pueda estar pasando a nuestro compañero canino, acudir a nuestro veterinario de confianza para que pueda tratarlo y salvarle la vida con la mayor anticipación posible.
Todas las personas que comparten su vida diaria con una mascota saben la fuente de alegría que suponen para el hogar. Como cualquier otro miembro de nuestra familia, debemos cerciorarnos de que sus necesidades básicas están correctamente cubiertas, además de preservar su bienestar lo máximo posible. Para lograrlo, debemos atender concienzudamente al estado de su salud en todo momento.