Joaquín Monroy lleva años detrás del mostrador de ‘La Chulapa de Moncloa’, su administración de lotería en Madrid. Conoce el oficio desde dentro, pero también sus bambalinas: las cuentas, los márgenes, las obligaciones con el Estado y la presión de competir por un cliente cada vez más disperso. En una entrevista que concedió al canal ‘EMPiézalo’, Monroy lanzó una advertencia poco habitual en un sector tradicionalmente asociado a la estabilidad. “A día de hoy ser lotero, sinceramente, no lo recomiendo”, sentenció.
Monroy ha sido presidente de una asociación de administradores y recuerda una etapa de movilización que marcó un antes y un después. Con poco más de 30 años, creó una tercera organización en un panorama históricamente dominado por dos grupos. “Fue algo histórico”, explicó en la entrevista, comparándolo con romper un bipartidismo interno. Aquel movimiento, tal y como contó, se tradujo en protestas en la calle a gran escala y logró un objetivo clave para el colectivo: mejorar las comisiones. “Conseguimos que nos subiesen las comisiones”, señaló.
Sin embargo, la situación actual dista mucho de aquella esperanza. El propio Monroy insiste en que el problema es estructural. “Las comisiones que tenemos son muy pobres”, explicó en la entrevista. Y tal y como aseguró, “el 80% o 70% del sector están jorobados”. En su relato hay una mezcla de datos y escenas cotidianas que cualquiera puede comprobar. “La mayoría están vacías, tienen muy poco tránsito”, aseguró.
“Al final se ha convertido en un sector en que eres uno de los mejores o estás jorobadillo”, explicó. Según su experiencia, muchas administraciones apenas obtienen un sueldo que permite “medio sobrevivir”, con dificultades para pagar alquileres, facturas o mantener plantilla. La paradoja, tal y como subrayó durante la charla, es que desde fuera sigue pareciendo un refugio seguro: un negocio “del Estado”, con una demanda social constante y con la sensación de que “todo el mundo juega”. Pero la realidad de la rentabilidad no es tan lineal. “Las condiciones bajo las que estamos ahora mismo son durillas”, sentenció.
Monroy aseguró durante la charla que su mensaje no pretende dramatizar sin motivo ni colocar a todos en el mismo saco. Al contrario: se excluye de la lista de perjudicados porque su administración ha logrado un posicionamiento privilegiado. “Yo gracias a Dios me he posicionado de la leche y estoy orgullosísimo de ser lotero”, afirmó. De hecho, reconoció que sus ventas y su estructura económica están “muy por encima” de la media, y justamente por eso se ve con la obligación de hablar claro sobre el estado general del sector. “No voy a engañar a nadie… la realidad es la que es”, advirtió.
La Administración de Loterías 'La Chulapa de Moncloa' ha demostrado ser una fuente de suerte consistente en los sorteos de Navidad durante los últimos años. Su racha comenzó con fuerza en 2022, cuando el establecimiento repartió el ansiado ‘Gordo’ de la Lotería de Navidad, junto con cuatro quintos premios adicionales. El éxito continuó en 2023, logrando vender un décimo del número premiado con el 'Gordo' de ese año, el 88.008. Su excelente trayectoria se consolidó aún más en 2024, al repartir un tercer premio, un cuarto premio y un quinto premio, asegurando que sus clientes mantuvieran su buena fortuna.
Joaquín Monroy lleva años detrás del mostrador de ‘La Chulapa de Moncloa’, su administración de lotería en Madrid. Conoce el oficio desde dentro, pero también sus bambalinas: las cuentas, los márgenes, las obligaciones con el Estado y la presión de competir por un cliente cada vez más disperso. En una entrevista que concedió al canal ‘EMPiézalo’, Monroy lanzó una advertencia poco habitual en un sector tradicionalmente asociado a la estabilidad. “A día de hoy ser lotero, sinceramente, no lo recomiendo”, sentenció.