Es noticia
Gemma del Caño, farmaceútica: "La capsaicina, responsable del picante, podría influir en el metabolismo, la inflamación e incluso la microbiota intestinal"
  1. Alma, Corazón, Vida
PICANTE Y SALUD

Gemma del Caño, farmaceútica: "La capsaicina, responsable del picante, podría influir en el metabolismo, la inflamación e incluso la microbiota intestinal"

Una investigación reciente invita a replantearnos el papel del picante en el bienestar cotidiano

Foto: Numerosos estudios apuntan a que los alimentos picantes podrían tener efectos positivos para la salud. (iStock)
Numerosos estudios apuntan a que los alimentos picantes podrían tener efectos positivos para la salud. (iStock)

Un reciente estudio desarrollado en China ha vuelto a situar al picante en el centro del debate científico tras analizar a casi 8.000 participantes. Los investigadores observaron que quienes consumían platos picantes con frecuencia presentaban una edad biológica más baja que aquellos que apenas los incluían en su dieta. Esta diferencia se basa en indicadores de salud y no en los años cumplidos. Los resultados han despertado interés por su consistencia. Aun así, la farmacéutica Gemma del Caño insiste en mantener una interpretación prudente.

La investigación distingue entre edad cronológica y edad biológica, esta última evaluada mediante parámetros como la función renal, el perfil metabólico o ciertos marcadores sanguíneos. En todas las franjas de consumo —de una a dos veces por semana, de tres a cinco o casi a diario— se repetía la misma tendencia: más picante, menor aceleración del envejecimiento interno. Sin embargo, los autores recuerdan que el estudio establece una asociación, no una causa directa. Factores como la dieta general o el estilo de vida podrían influir en los resultados. Por ello, la cautela es necesaria.

Foto: filosofia-japonesa-hara-hachi-bu-comer-80-salud

El foco científico se ha centrado en la capsaicina, la molécula que provoca el ardor característico y activa los receptores TRPV1 del organismo. En modelos animales se ha visto que puede mejorar la sensibilidad a la insulina, aumentar el gasto energético e incluso modificar la microbiota intestinal. Sobre este punto, Del Caño afirma que “la capsaicina, responsable del picante, podría influir en el metabolismo, la inflamación e incluso la microbiota intestinal”. No obstante, trasladar estos efectos a humanos sigue siendo un reto complejo. Aún no se sabe si el beneficio procede de la capsaicina o de otros elementos presentes en los alimentos picantes.

Los especialistas subrayan también que un consumo muy elevado de picante no está exento de posibles efectos adversos. Algunos estudios en poblaciones similares han detectado molestias digestivas o incluso una menor densidad mineral ósea en determinados grupos. Con todo, un uso moderado del picante puede aportar variedad culinaria y ciertos compuestos antioxidantes. El estudio chino abre una vía prometedora para analizar cómo la alimentación incide en el envejecimiento. Pero todavía se requieren ensayos más sólidos. De momento, la recomendación más sensata es disfrutar del picante sin excesos.

Un reciente estudio desarrollado en China ha vuelto a situar al picante en el centro del debate científico tras analizar a casi 8.000 participantes. Los investigadores observaron que quienes consumían platos picantes con frecuencia presentaban una edad biológica más baja que aquellos que apenas los incluían en su dieta. Esta diferencia se basa en indicadores de salud y no en los años cumplidos. Los resultados han despertado interés por su consistencia. Aun así, la farmacéutica Gemma del Caño insiste en mantener una interpretación prudente.

Vida saludable Salud
El redactor recomienda