La semilla milenaria que alivia el dolor de garganta y la tos y favorece la expulsión de las flemas
En una temporada marcada por virus respiratorios, esta planta puede convertirse en un recurso natural para aliviar molestias típicas de resfriados y catarros
Algunas plantas medicinales pueden utilizarse como apoyo natural para combatir los síntomas de resfriados. (Freepik)
La temporada de frío trae consigo un incremento de resfriados, gripe y otras afecciones respiratorias que se manifiestan con tos, congestión, carraspeo y dolor de garganta. En esta época del año, estos síntomas se escuchan a diario, y algunas plantas medicinales pueden utilizarse como apoyo natural para combatirlos.
Entre ellas destaca el anís verde, también conocido como matalahúva y cuyo nombre científico es Pimpinella anisum. Tal y como recoge el portal de salud Tua Saúde, se trata de una planta utilizada desde la antigüedad con múltiples propiedades beneficiosas. Sus semillas contienen flavonoides, ácido málico y ácido cafeico, compuestos bioactivos que aportan efectos digestivos, carminativos, antiinflamatorios y antioxidantes. Se emplea habitualmente para mejorar la digestión, reducir los gases o aliviar náuseas, estreñimiento y cólicos. También es una planta con efectos analgésicos y antiinflamatorios, capaz de contribuir al alivio del dolor de cabeza e incluso al tratamiento de crisis de migraña gracias a compuestos como el estragol, eugenol, linalol y anetol.
Pero uno de sus beneficios más destacados en temporada de frío tiene que ver con su capacidad para fortalecer el sistema inmunitario. Los compuestos antioxidantes, antivirales y antibacterianos presentes en sus semillas ayudan a combatir bacterias, hongos y virus, siendo especialmente útiles para mitigar síntomas como la tos, las flemas o la inflamación de garganta.
El anís estrellado, procedente del árbol perenne Illicium verum, es otro de los ingredientes tradicionalmente asociados con los problemas respiratorios. Aunque a menudo se confunde con el anís verde, son plantas distintas. Esta especia asiática contiene anetol como aceite esencial principal, responsable de sus efectos carminativos, antiespasmódicos y, especialmente, expectorantes, lo que facilita la expulsión de mucosidad.
Té de anís
Una de las formas más comunes de consumir el anís verde es en infusión. El té de anís se utiliza para aliviar molestias típicas del invierno, como el dolor de cabeza y los síntomas de la gripe y el resfriado: tos, estornudos y catarros. Prepararlo es sencillo y permite aprovechar de forma concentrada las propiedades de sus semillas.
Para su elaboración se necesita únicamente una cucharadita de semillas secas de anís y una taza de agua. El agua debe hervirse y, una vez retirada del fuego, se añaden las semillas. Tras tapar la mezcla y dejarla reposar durante unos diez minutos, solo queda colarla y consumirla. Se recomienda beber hasta tres tazas al día y no prolongar su uso más de dos semanas seguidas.
La temporada de frío trae consigo un incremento de resfriados, gripe y otras afecciones respiratorias que se manifiestan con tos, congestión, carraspeo y dolor de garganta. En esta época del año, estos síntomas se escuchan a diario, y algunas plantas medicinales pueden utilizarse como apoyo natural para combatirlos.