El acné hormonal y salud de la piel siempre han sido de interés para aquellas personas que los sufren. Muchas veces, probamos decenas de tratamientos, pero este acné no desaparece, porque su causa viene de dentro. La explicación de la médica Isabel Viña aporta una visión precisa sobre por qué este tipo de acné responde a patrones hormonales tan concretos y cómo se combinan distintos factores metabólicos para agravarlo.
La especialista expone en un vídeo publicado en su perfil de Instagram (@isabelvina) —bajo el título “Acné hormonal: por qué se produce y qué puede ayudarte”— los procesos que intervienen en este fenómeno. “Hoy voy a contaros qué complementos nos pueden ayudar a mejorar el acné hormonal”, introduce, antes de explicar que “parece que a nivel hormonal convergen dos alteraciones” que actúan simultáneamente.
En su análisis, Viña detalla que “a nivel local, es decir, a nivel de la piel, tienen un incremento de la conversión de la hormona testosterona en el andrógeno mucho más potente dihidrotestosterona”, un proceso favorecido por una mayor actividad de la enzima 5-alfa reductasa. Este aumento de andrógenos activos “incrementa de manera mucho más marcada la producción de sebo”, uno de los desencadenantes más claros de este tipo de acné.
A este mecanismo se suma un componente metabólico. Tal como señala, “el acné hormonal también está asociado a una alteración del metabolismo de la insulina, concretamente a un hiperinsulinismo”, un estado que “incrementa la inflamación” y, al mismo tiempo, “incrementa también la producción de sebo”. Ambas alteraciones, afirma, “coexisten dando lugar a la aparición de este tipo de acné”.
La médica insiste en que el primer paso debe ser siempre la valoración por parte de un dermatólogo: “Si bien es cierto que lo mejor siempre va a ser que vayas a un compañero mío de dermatólogo que te valore”, recalca. Además, subraya la importancia de la alimentación, el estilo de vida y una rutina cosmética adecuada antes de considerar complementos.
En su vídeo clasifica los suplementos en dos grupos. Para reducir la conversión de testosterona en dihidrotestosterona menciona el saw palmetto, el vitex agnus castus, la cúrcuma con piperina y la n-acetilcisteína. En el ámbito del metabolismo de la insulina señala la berberina fitosomada, el myo-inositol, la n-acetilcisteína y el extracto de cardo mariano. También apunta a vitaminas útiles como la B3 y la B5, que pueden apoyar la mejora del acné en términos generales.
El acné hormonal y salud de la piel siempre han sido de interés para aquellas personas que los sufren. Muchas veces, probamos decenas de tratamientos, pero este acné no desaparece, porque su causa viene de dentro. La explicación de la médica Isabel Viña aporta una visión precisa sobre por qué este tipo de acné responde a patrones hormonales tan concretos y cómo se combinan distintos factores metabólicos para agravarlo.