Cada vez más especialistas advierten de que una higiene excesiva puede perjudicar la salud cutánea. Aunque la ducha diaria ofrece una sensación inmediata de frescor, abusar del jabón no siempre es una buena idea. Así lo explicó la doctora Sari Arponen, experta en microbiota, en una entrevista con El Periódico, donde remarcó que “nos hemos pasado de higiene” y que frotar todo el cuerpo con jabón y esponja a diario no resulta conveniente para la piel.
Su postura coincide con la del dermatólogo Ramon Grimalt, profesor de la Universitat Internacional de Catalunya. El especialista sostiene que ducharse cada día es saludable siempre que se haga un uso moderado del gel. En su opinión, insistir con jabón en brazos y piernas elimina la capa grasa protectora, lo que favorece la sequedad. Recuerda además que el agua es suficiente para retirar la suciedad ambiental, excepto en situaciones de sudoración intensa.
Grimalt detalla que las secreciones corporales se concentran en cinco zonas concretas: pies, zona interglútea, genitales, axilas y cuero cabelludo. Por eso recomienda aplicar jabón únicamente en esos puntos, incluso aunque la ducha sea diaria. En línea con esta idea, Arponen subraya que, en personas sin trabajos especialmente sucios, basta con usar productos respetuosos con la dermobiota solo en axilas y genitales algunos días, dejando el resto del cuerpo bajo el agua.
La temperatura también juega un papel clave. La dermatóloga y divulgadora Gloria Abad alerta de que las duchas muy calientes y prolongadas pueden agravar rosácea, acné o dermatitis seborreica. Quienes son sensibles a los cambios bruscos de temperatura pueden experimentar rojeces tras el baño si el agua está demasiado caliente. Por ello, los expertos coinciden en un mensaje claro: mantener una buena higiene no implica agredir la piel, sino entender cómo cuidarla sin excesos.
Cada vez más especialistas advierten de que una higiene excesiva puede perjudicar la salud cutánea. Aunque la ducha diaria ofrece una sensación inmediata de frescor, abusar del jabón no siempre es una buena idea. Así lo explicó la doctora Sari Arponen, experta en microbiota, en una entrevista con El Periódico, donde remarcó que “nos hemos pasado de higiene” y que frotar todo el cuerpo con jabón y esponja a diario no resulta conveniente para la piel.