La hinchazón abdominal es una molestia común que afecta a miles de personas a diario. Aunque en muchos casos se asocia con una mala alimentación o con patologías digestivas como el SIBO (sobrecrecimiento bacteriano), no siempre existe una causa médica de fondo. En ocasiones, el origen está en hábitos cotidianos que alteran el equilibrio del sistema digestivo y provocan esa sensación de pesadez o distensión abdominal al final del día.
Este malestar, que puede manifestarse incluso en personas sanas, suele estar relacionado con una digestión lenta, una alimentación poco adecuada o un exceso de estrés. La combinación de estos factores puede dificultar la función del sistema digestivo y aumentar la fermentación intestinal, generando gases y molestias. Reconocer los desencadenantes y hacer pequeños ajustes puede ser clave para recuperar el bienestar.
Cómo recuperar la función digestiva
Así lo explica la psiconeuroinmunóloga y fisioterapeuta Blanca Gómez, con más de quince años de experiencia en divulgación en salud. En sus palabras: “¿Cuántas personas conoces quese levantan con la barriga plana y a lo largo del día se van hinchando hasta sentir disconfort extremo?”. La especialista señala que este problema “suele pasar por tres motivos: comes alimentos que fermentan demasiado, tu sistema digestivo no está funcionando como debería o tienes el sistema nervioso simpático demasiado activado e inhibe la digestión”.
Para mejorar el funcionamiento del sistema digestivo, Gómez recomienda revisar los alimentos que se consumen, apoyar la digestión y calmar el sistema nervioso. “Muchas personas simplemente necesitan un pequeño apoyo para recuperar la funcionalidad del aparato digestivo y sentir ese alivio”, afirma. Entre sus consejos destaca la importancia de comer solo cuando se tiene hambre, espaciar las comidas y priorizar los alimentos cocinados durante 10 días, evitando los cereales y las legumbres si causan molestias.
La especialista menciona tres opciones naturales con propiedades complementarias: “El tomillo calma los espasmos y reduce los gases; el orégano ayuda en sobrecrecimientos bacterianos; y las semillas de pomelo modulan frente a hongos y levaduras”. Según Gómez, incorporarlos de forma controlada puede marcar una gran diferencia en quienes sufren de digestiones pesadas o sensación de inflamación constante.
La psiconeuroinmunóloga advierte de la influencia del estrés en los problemas digestivos. Cuando el sistema nervioso simpático está demasiado activado, se inhiben procesos como la secreción de enzimas y la motilidad intestinal, lo que dificulta la digestión. Por eso, es conveniente necesidad de adoptar rutinas que ayuden a calmar el sistema nervioso, dormir adecuadamente y evitar comer con prisa o distracciones.
La hinchazón abdominal es una molestia común que afecta a miles de personas a diario. Aunque en muchos casos se asocia con una mala alimentación o con patologías digestivas como el SIBO (sobrecrecimiento bacteriano), no siempre existe una causa médica de fondo. En ocasiones, el origen está en hábitos cotidianos que alteran el equilibrio del sistema digestivo y provocan esa sensación de pesadez o distensión abdominal al final del día.