Víctor Küppers, coach: “Las familias han dejado de compartir tiempo. El hogar es una pensión con habitaciones privadas”
Víctor Küppers, experto en psicología positiva, advierte sobre la creciente falta de tiempo compartido en familia y subraya la necesidad de recuperar la convivencia para fortalecer los vínculos y educar en valores
La reflexión del experto en psicología positiva Víctor Küppers vuelve a poner el foco en uno de los grandes males de nuestro tiempo: la falta de convivencia familiar. “La unidad familiar ha dejado de compartir tiempo”, lamenta el conferenciante, convencido de que el ritmo de vida actual ha roto el vínculo que antes unía a padres e hijos alrededor de la mesa, la conversación o los pequeños momentos compartidos.
Durante su charla en el pódcast La fórmula del éxito, presentado por Uri Sabat, Küppers habló sobre la importancia del ejemplo, la empatía y la conversación como pilares de la educación. “Ya no compartimos tiempo, hemos convertido nuestras casas en pensiones con habitaciones privadas y baño compartido, con televisión para cada uno. Uno cena a las ocho, otro a las nueve...”, expuso. Para el experto, esta desconexión cotidiana “rompe la comunicación, y cuando no hay conversación, tampoco hay educación, porque educar es hablar, pero también escuchar, empatizar y argumentar”.
El especialista en psicología positiva insiste en que el hogar debe ser un espacio de encuentro, no de aislamiento. Para él, la educación no se transmite solo con normas o castigos, sino a través del tiempo que se dedica a compartir y conversar. Küppers defiende que las familias deben buscar momentos de unión, incluso en medio de las rutinas más exigentes: “Es muy importante compartir tiempo en la unidad familiar”, asegura.
“Viajar juntos, una oportunidad para reconectar”
Como ejemplo, cuenta que, en su caso, los viajes son una oportunidad para fortalecer lazos. “Cuando voy a Holanda, siempre voy en coche, porque es la única manera de estar doce horas juntos. Ahí hablamos, compartimos, nos enfadamos, jugamos… hacemos piña”. Para él, ese trayecto se convierte en un escenario donde surgen las conversaciones más sinceras y donde el tiempo compartido actúa como un auténtico pegamento emocional.
También defiende el valor de los paseos como una forma de reconectar. “Soy un loco de pasear por la montaña y siempre digo que ‘familia que pasea unida, familia que permanece unida’”, explica. Esos momentos, cuenta, permiten hablar de todo, desde temas triviales hasta los más profundos. Caminar juntos, dice, “da para conversar mucho” y es una manera sencilla de reconstruir los vínculos que la tecnología y las prisas han ido desgastando.
Küppers propone una receta tan simple como poderosa: recuperar el hábito de hablar y convivir, frente a las obligaciones diarias
Estudios recientes apuntan a que las familias británicas apenas comparten seis horas a la semana, un reflejo de una realidad que se repite en muchos hogares del mundo. Entre el trabajo, las pantallas y las obligaciones diarias, los padres y los hijos comparten menos tiempo que nunca. Frente a esa tendencia, Küppers propone una receta tan simple como poderosa: recuperar el hábito de hablar y convivir, porque en esas pequeñas rutinas está el verdadero bienestar.
La reflexión del experto en psicología positiva Víctor Küppers vuelve a poner el foco en uno de los grandes males de nuestro tiempo: la falta de convivencia familiar. “La unidad familiar ha dejado de compartir tiempo”, lamenta el conferenciante, convencido de que el ritmo de vida actual ha roto el vínculo que antes unía a padres e hijos alrededor de la mesa, la conversación o los pequeños momentos compartidos.