Carlos González, pediatra: "El niño que tiene una pesadilla llora porque se ha despertado, el que tiene un terror nocturno llora porque sigue durmiendo"
Carlos González, pediatra: "El niño que tiene una pesadilla llora porque se ha despertado, el que tiene un terror nocturno llora porque sigue durmiendo"
Los terrores nocturnos en niños se experimentan como episodios de llanto intenso y agitación mientras el menor sigue profundamente dormido y no reconoce a quienes intentan consolarle
Los niños pueden tener pesadillas y terrores nocturnos (Freepik y @carlos.gonzalez.pediatra)
Terrores nocturnos y pesadillas en niños pueden confundirse fácilmente, pero sus diferencias son clave para comprender cómo actuar ante estos episodios. Mientras las pesadillas suelen asustar a los pequeños al final de la noche, los terrores nocturnos provocan llantos y reacciones intensas en la primera mitad del sueño, generando dudas y preocupación entre las familias.
El pediatra Carlos González, a través de un vídeo publicado en su perfil de TikTok, aclara las principales diferencias y explica por qué los terrores nocturnos requieren un enfoque distinto. Según sus palabras: “Los terrores nocturnos son completamente diferentes. Cuando un niño tiene un terror nocturno, se despiertan llorando, llorando de manera terrorífica, como si les matasen. Por eso les llaman un terror nocturno. Los padres, por supuesto, van, pero el niño no los ve. No los ve porque está profundamente dormido”.
Para el especialista, el detalle que marca la diferencia radica en el estado de consciencia del menor durante el episodio.“El niño que ha tenido una pesadilla llora cuando ya se ha despertado. El niño que tiene un terror nocturno llora mientras sigue durmiendo. Y como es la fase más profunda del sueño, ahí no le despierta ni un terremoto ni su propio llanto”, subraya el pediatra. Este fenómeno se produce en la etapa de sueño más profundo, por lo que, aunque los padres acudan a consolar al niño,“te acercas y no te ve. Se puede tener los ojos abiertos. No importa, está dormido. Te mira, pero no te mira. Es como si fueras transparente, como mirarse detrás, como si tú solo fueras un fantasma”.
González añade que, a diferencia de lo que muchos creen,“el terror nocturno no ocurre durante el sueño. El niño que tiene un terror nocturno no está soñando nada”. Los terrores nocturnos se producen habitualmente en la primera mitad de la noche, cuando el descanso es más profundo, mientras que las pesadillas suelen aparecer en las últimas horas del sueño.
¿Qué diferencia hay entre una pesadilla y un terror nocturno? Os lo explico. Tenéis el capítulo completo en Spotify y Youtube #paternidad #maternidad #crianza #pesadillas #terroresnocturnos #pediatra
Reconocer estos episodios y comprender su naturaleza puede ayudar a las familias a manejar mejor la situación en casa. Si los terrores nocturnos son muy frecuentes o afectan al bienestar del niño, es aconsejable consultar al pediatra para recibir orientación específica y descartar posibles causas médicas subyacentes.
Terrores nocturnos y pesadillas en niños pueden confundirse fácilmente, pero sus diferencias son clave para comprender cómo actuar ante estos episodios. Mientras las pesadillas suelen asustar a los pequeños al final de la noche, los terrores nocturnos provocan llantos y reacciones intensas en la primera mitad del sueño, generando dudas y preocupación entre las familias.