Mercadona ha incorporado a su catálogo un nuevo yogur griego de proteínas sin lactosa, un producto que destaca por su sabor a tarta de queso y por estar dirigido a quienes necesitan alternativas más digestivas sin renunciar a la cremosidad. La cadena refuerza así su apuesta por opciones adaptadas a intolerancias, en un segmento que continúa creciendo. La combinación entre alto contenido proteico y textura densa lo convierte en una propuesta especialmente atractiva. Su lanzamiento amplía la variedad disponible en el lineal. El objetivo es mantener una oferta inclusiva y accesible.
Este nuevo yogur se suma a la gama consolidada de yogures sin lactosa, que incluye referencias como el yogur de fresa, el cremoso natural azucarado o la versión natural 0% materia grasa y sin azúcares añadidos. La intención es mantener la suavidad y el sabor del yogur habitual, pero evitando los efectos que provoca la lactosa en personas intolerantes o sensibles. Se presentan en packs de cuatro unidades para facilitar su consumo diario. La textura suave es uno de los rasgos más valorados. La línea está pensada para un uso cotidiano cómodo y equilibrado.
A estas opciones se añaden los postres vegetales elaborados con soja, disponibles en sabores natural, chocolate y vainilla. Están orientados a quienes reducen o eliminan los lácteos sin renunciar a un postre cremoso y nutritivo. Su consistencia se asemeja a la de un yogur tradicional, lo que facilita su integración en rutinas de alimentación variadas. El formato en packs de cuatro unidades favorece su practicidad diaria. Estas alternativas vegetales han ganado un espacio relevante entre consumidores que buscan opciones accesibles. También resultan adecuadas para preferencias alimentarias diversas.
El surtido se completa con la bebida de kéfir de coco, que combina un sabor suave con las propiedades probióticas del kéfir. Esta referencia está diseñada para quienes buscan reforzar su bienestar digestivo y mantener el equilibrio de la microbiota. Con todas estas propuestas, Mercadona consolida su estrategia de ofrecer un catálogo diverso y adaptado a distintas necesidades. La llegada del yogur griego de proteínas sin lactosa se integra plenamente en esta línea enfocada en la inclusión alimentaria. La cadena amplía alternativas sin renunciar a la cremosidad y al sabor. Su propósito es que cada consumidor encuentre una opción ajustada a su perfil.
Mercadona ha incorporado a su catálogo un nuevo yogur griego de proteínas sin lactosa, un producto que destaca por su sabor a tarta de queso y por estar dirigido a quienes necesitan alternativas más digestivas sin renunciar a la cremosidad. La cadena refuerza así su apuesta por opciones adaptadas a intolerancias, en un segmento que continúa creciendo. La combinación entre alto contenido proteico y textura densa lo convierte en una propuesta especialmente atractiva. Su lanzamiento amplía la variedad disponible en el lineal. El objetivo es mantener una oferta inclusiva y accesible.