Michael McBride, divulgador: "¿Por qué EEUU sigue siendo uno de los pocos países en seguir usando estas muletas?"
Mientras tanto, en buena parte del mundo se usan muletas de antebrazo, consideradas más prácticas y cómodas
La pregunta ha llamado la atención en redes: ¿por qué Estados Unidos continúa utilizando unas muletas que muchos países dejaron atrás hace décadas? El divulgador Michael McBride lo explica en un vídeo que ha generado bastante conversación.
“¿Por qué Estados Unidos es uno de los pocos países del mundo que continúa usando este tipo de muletas?”, plantea al inicio. Según comenta, muchos médicos coinciden en que las muletas axilares tradicionales no son la opción más adecuada. “Pueden comprimir los nervios de las axilas y causar una condición llamada ‘parálisis por muleta’”, señala para ilustrar el problema.
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Mientras tanto, en buena parte del mundo se usan muletas de antebrazo, consideradas más prácticas y cómodas. McBride lo resume de forma sencilla: “Son mejores en todos los sentidos”. Permiten subir escaleras con más facilidad, mejoran la postura y ofrecen mayor estabilidad. En Estados Unidos, sin embargo, se siguen asociando a discapacidades de larga duración, lo que frena su uso habitual.
La gran duda es por qué no se adoptan también allí. Para McBride, la explicación es sobre todo económica: “Las compañías de seguros médicos no quieren pagarlas”. La diferencia de precio ronda los 20 dólares, pero ese pequeño margen, dice, es suficiente para que las aseguradoras opten por la opción más barata.
A ello se suma un factor cultural. “Esto es lo que la gente espera recibir cuando se lesiona”, comenta, refiriéndose a las muletas tradicionales que los hospitales entregan por costumbre, porque son las que la mayoría identifica de forma automática con una lesión temporal.
El divulgador añade que situaciones como esta se repiten en otros ámbitos del sistema sanitario. “Lo único que nos impide solucionarlo es la inercia y que unas pocas compañías sigan ganando dinero”, afirma sin dramatismos, pero con un punto de crítica.
En su vídeo, McBride deja caer que resulta llamativo que “el mundo haya avanzado tecnológicamente y aún estemos usando un diseño anterior a la Guerra Civil”. Su comentario ha servido para reabrir el debate sobre cómo decisiones culturales y económicas pueden mantener durante décadas productos que ya tienen alternativas más eficientes.
La pregunta ha llamado la atención en redes: ¿por qué Estados Unidos continúa utilizando unas muletas que muchos países dejaron atrás hace décadas? El divulgador Michael McBride lo explica en un vídeo que ha generado bastante conversación.