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Camila Romani, psicóloga: "Tu cerebro tiene plasticidad y puede ayudarte a vincularte a los demás de forma más sana"
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Camila Romani, psicóloga: "Tu cerebro tiene plasticidad y puede ayudarte a vincularte a los demás de forma más sana"

A veces, intentar que alguien cambie su forma de tratarnos nos lleva a repetir los mismos errores. Superar ese patrón requiere aprender a reconocer cuándo alejarse también es una forma de cuidarse

Foto: Foto: iStock.
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Intentar convencer a quien te hace daño de que te trate bien es una de las trampas emocionales más comunes. Así lo explica la psicóloga Camila Romani, que en uno de sus vídeos analiza cómo muchas personas, en lugar de poner límites, acaban justificando el maltrato emocional o la falta de afecto por miedo a perder el vínculo. “En vez de alejarme, explico. Te explico qué estás haciendo, aunque es obvio que me hace daño. En lugar de ponerte un límite, voy a justificarte porque tal vez pasaste por algo muy complejo”, cuenta Romani al reproducir un diálogo que, asegura, escucha con frecuencia en consulta. Según ella, este tipo de conducta no responde a ignorancia o ingenuidad, sino a un aprendizaje profundo del sistema nervioso.

La psicóloga explica que cuando una persona crece en un entorno inestable u hostil, su cerebro aprende que para sobrevivir debe adaptarse al daño. “Un niño no puede irse de casa. Su amígdala registra el dolor como una amenaza, pero su corteza prefrontal aún no puede gestionarlo”, detalla. En esa etapa, el cerebro opta por la única estrategia posible: portarse bien, esforzarse, complacer, todo para evitar más daño.

Ese patrón, según Romani, se graba con tanta fuerza en las redes neuronales que se convierte en una respuesta automática en la vida adulta. Por eso, hay quienes siguen intentando agradar o “arreglar” a los demás, incluso cuando la relación les hiere. “Tu sistema nervioso activa esa misma respuesta automática, con placer, para sentirte a salvo incluso cuando te duele”, explica.

La especialista recuerda que el amor no se ruega y que quien de verdad quiere tratarte bien no necesita que se lo pidas una y otra vez. “No se trató jamás de explicarle mejor ni de esforzarte más. Se trata de reconocer que mereces seguridad sin tener que convencer a nadie”, afirma. Aun así, hay esperanza. Romani recalca que el cerebro tiene plasticidad, lo que significa que puede aprender nuevas formas de vincularse, más seguras y saludables.

Foto: Nacho Roura en el pódcast 'Tenía la duda' (Youtube)

“Aunque se sienta más fácil volver a lo conocido, ya no tienes que hacerlo”, anima. Cambiar genera incomodidad, reconoce, pero es una incomodidad que vale la pena. Para cerrar su reflexión, Romani lanza una invitación clara: “Escoge tus batallas. Puedes incomodarte un poco ahora para construir una nueva realidad, o seguir incómodo toda tu vida repitiendo lo mismo”.

Intentar convencer a quien te hace daño de que te trate bien es una de las trampas emocionales más comunes. Así lo explica la psicóloga Camila Romani, que en uno de sus vídeos analiza cómo muchas personas, en lugar de poner límites, acaban justificando el maltrato emocional o la falta de afecto por miedo a perder el vínculo. “En vez de alejarme, explico. Te explico qué estás haciendo, aunque es obvio que me hace daño. En lugar de ponerte un límite, voy a justificarte porque tal vez pasaste por algo muy complejo”, cuenta Romani al reproducir un diálogo que, asegura, escucha con frecuencia en consulta. Según ella, este tipo de conducta no responde a ignorancia o ingenuidad, sino a un aprendizaje profundo del sistema nervioso.

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