Borja Bandera, doctor: "Hasta un 40% de la población tendrá alguna neoplasia maligna, pero son evitables"
Advierte de que el cáncer será una de las enfermedades más comunes del siglo XXI, especialmente entre los jóvenes, pero subraya que una parte importante de los casos podría evitarse con hábitos saludables y una alimentación adecuada
El médico y divulgador Borja Bandera ha vuelto hablar en su vídeo de Youtube de un tema tan común en el sector salud como es la prevención del cáncer: “Hasta un 40% de la población desarrollará alguna neoplasia maligna a lo largo de su vida, pero entre un 30 y un 50% de los casos se podrían evitar”. El endocrino advierte de que las cifras son alarmantes, especialmente entre los más jóvenes, y que los malos hábitos siguen siendo los grandes responsables de esta tendencia.
Bandera recuerda que cada decisión alimentaria tiene un impacto directo en la salud. Comer de forma desequilibrada, con exceso de azúcares simples, falta de fibra o sobrealimentación crónica, “acerca al cáncer sin que nos demos cuenta”. El especialista sostiene que el cáncer no es solo una enfermedad genética, sino también metabólica e inmunológica, y que mantener el cuerpo fuerte en todas esas áreas “es una de las mejores armas preventivas”.
Entre los factores más relevantes, el déficit de nutrientes esenciales ocupa un papel central. La falta de magnesio, vitamina D, zinc o selenio puede provocar inestabilidad genética y favorecer mutaciones. “Cada carencia afecta a nuestra capacidad para reparar el ADN”, explica Bandera. Además, las vitaminas B6, B12 y el folato ayudan a mantener la integridad cromosómica, por lo que su ausencia está relacionada con tumores como el colorrectal.
Exceso calórico y sedentarismo: un cóctel peligroso
El endocrino es tajante: el exceso crónico de energía es un terreno fértil para el cáncer. No importa si los alimentos son saludables; comer más de lo que se gasta “estimula vías anabólicas que favorecen la proliferación celular descontrolada”. A esto se suma el sedentarismo, que potencia la inflamación y la resistencia a la insulina. “El cáncer siempre sale ganando si eres sedentario y basas tu dieta en azúcares simples”, afirma.
Otro de los errores más frecuentes es eliminar la fibra de la dieta. Bandera advierte que una alimentación sin ella “reduce la diversidad bacteriana, provoca inflamación y aumenta la exposición del intestino a sustancias cancerígenas”. Por el contrario, los antioxidantes naturales presentes en el té verde, el cacao, los frutos rojos o el brócoli refuerzan nuestras defensas celulares y crean una barrera contra el daño oxidativo.
El especialista también apunta a los carcinógenos directos más comunes. El consumo habitual de carne procesada se asocia con cáncer colorrectal, mientras que el alcohol, incluso en pequeñas cantidades, está vinculado a tumores de mama, hígado, páncreas o esófago. “La dosis cero es la mejor”, recalca Bandera. Además, recuerda que alimentos como frutos secos o cereales almacenados en mal estado pueden contener aflatoxinas, toxinas naturales capaces de causar cáncer de hígado.
El mensaje del médico es claro: la prevención del cáncer no pasa solo por eliminar alimentos, sino por fortalecer el cuerpo a través del equilibrio, la actividad física y una alimentación rica en micronutrientes. “El cáncer no aparece de la noche a la mañana. Vence una a una nuestras barreras defensivas, y cada buena decisión las refuerza”, señala. Un recordatorio de que, aunque la genética no se elige, el estilo de vida sí.
El médico y divulgador Borja Bandera ha vuelto hablar en su vídeo de Youtube de un tema tan común en el sector salud como es la prevención del cáncer: “Hasta un 40% de la población desarrollará alguna neoplasia maligna a lo largo de su vida, pero entre un 30 y un 50% de los casos se podrían evitar”. El endocrino advierte de que las cifras son alarmantes, especialmente entre los más jóvenes, y que los malos hábitos siguen siendo los grandes responsables de esta tendencia.