Juan Rueda, experto en bricolaje: "Con un pequeño ajuste, volverás a tener como nuevos los mangos de tus sartenes"
Los mangos de sartenes y cazos suelen aflojarse o romperse por el uso continuado, la exposición al calor y la humedad, o la oxidación del tornillo que los sujeta
Las sartenes se desgastan con el uso (KamranAydinov para Freepik)
Los mangos de sartenes y cazos suelen aflojarse o romperse por el uso continuado, la exposición al calor y la humedad, o la oxidación del tornillo que los sujeta. Esto puede convertirse en un problema frecuente en la cocina, y en una incomodidad a la hora de cocinar, pero tiene una solución sencilla y eficaz. Con un pequeño ajuste, es posible evitar que se muevan o desprendan, prolongando así la vida útil del menaje sin necesidad de reemplazarlo.
El creador de contenido Juan Rueda, conocido en TikTok por su perfil (@ruedakegel) especializado en bricolaje doméstico, ha mostrado en un vídeo cómo reparar de forma rápida un mango que se ha aflojado. “Con un pequeño ajuste, volverás a tener como nuevos los mangos de tus sartenes”, explica en su publicación, que ofrece una solución práctica con herramientas básicas.
En las imágenes se observa un cazo con el mango suelto. Para fijarlo, el experto utiliza un destornillador de punta de estrella y aprieta el tornillo hasta que el mango queda firme nuevamente. Este procedimiento, según muestra, puede aplicarse tanto a ollas como a sartenes, siempre que la rosca no esté dañada.
Rueda aconseja además comprobar el estado del tornillo si el mango sigue moviéndose después del ajuste. En ese caso, indica que es necesario sustituirlo por uno nuevo, del mismo tamaño, ya que puede haberse oxidado o roto. Si el problema persiste, la alternativa pasa por reemplazar el mango completo para garantizar la seguridad y el correcto manejo del utensilio.
Los mangos de sartenes y cazos suelen aflojarse o romperse por el uso continuado, la exposición al calor y la humedad, o la oxidación del tornillo que los sujeta. Esto puede convertirse en un problema frecuente en la cocina, y en una incomodidad a la hora de cocinar, pero tiene una solución sencilla y eficaz. Con un pequeño ajuste, es posible evitar que se muevan o desprendan, prolongando así la vida útil del menaje sin necesidad de reemplazarlo.