Farid Dieck, psicólogo: "Puedes empezar a vivir una vida que no tenga que ser interrumpida por fobias o ataques de ansiedad"
Las fobias afectan al día a día al provocar reacciones intensas de miedo y ansiedad ante situaciones cotidianas que, en realidad, no representan un peligro real
El miedo y la ansiedad no siempre responden a un peligro real, sino a un error de interpretación del cerebro. Así lo explica el psicólogo y creador de contenido Farid Dieck, quien recuerda que gran parte de nuestras reacciones emocionales tienen su origen en mecanismos antiguos de supervivencia que hoy generan bloqueos, fobias y malestar psicológico.
En un vídeo publicado en su canal de YouTube (@FaridDieckOficial), el especialista detalla cómo el cerebro humano sigue respondiendo como si viviera “en el año 20.000 antes de Cristo”, en un entorno lleno de amenazas. “Nuestro cerebro tiene una pequeña almendrita que se llama amígdala, que es la responsable de alertarnos de los peligros y, por consecuencia, siempre está observando pasivamente por cualquier señal de peligro”, explica. Cuando detecta una señal, “verdadera o falsa, presiona un botón” que activa la reacción de miedo.
El papel de la amígdala en los miedos irracionales
Según Dieck, el principal problema es que “nuestra amígdala comete el error de ver peligros donde no los hay”. Esta confusión puede derivar en miedos condicionados: el cerebro asocia una experiencia con el miedo y lo reproduce automáticamente en situaciones similares. “Si escapas de un asesino es cosa buena, pero si escapas de hablar en público no es bueno, porque ahora tu amígdala va a estar condicionada a ver el hablar en público como peligroso”, señala.
Para romper ese patrón, el psicólogo afirma que la única solución efectiva pasa por la exposición gradual. “No te va a servir de nada decirte ‘tú puedes’ o ‘no pasa nada’. Tu amígdala solo aprende por experiencia”, asegura. El proceso, según explica, consiste en enfrentarse progresivamente a aquello que genera miedo, hasta que el cerebro comprenda que no existe un riesgo real.
Si escapas de un asesino es cosa buena, pero si escapas de hablar en público no
Dieck concluye que este enfoque permite reeducar la mente para superar el miedo irracional. “Con repetición le vamos a poder enseñar que hablar en público no era ese peligro que estaba condicionado a crear”, apunta. Y añade una reflexión final dirigida a quienes viven con ansiedad o fobias: “Puedes empezar a vivir una vida que no tenga que ser interrumpida por fobias o ataques de ansiedad a cosas que realmente no representan un verdadero peligro”.
El miedo y la ansiedad no siempre responden a un peligro real, sino a un error de interpretación del cerebro. Así lo explica el psicólogo y creador de contenido Farid Dieck, quien recuerda que gran parte de nuestras reacciones emocionales tienen su origen en mecanismos antiguos de supervivencia que hoy generan bloqueos, fobias y malestar psicológico.