En un propósito tan compartido como cuidar la salud, llevar un estilo de vida saludable no es suficiente. Si bien realizar prácticas beneficiosas como ejercicio regular y constante en complementación con una dieta sana y equilibrada son pilares fundamentales para conseguir una sólida sensación de bienestar, proteger nuestro cuerpo requiere de una atención realmente acentuada si queremos evitar males mayores en el futuro.
Y es que el riesgo de padecer un problema de salud considerable es una realidad, incluso cuando nuestra rutina es favorable en este sentido. Por eso es recomendable someternos a análisis y revisiones cada cierto tiempo, de manera que nos cercioremos adecuadamente de nuestro estado de salud y podamos detectar cualquier inconveniente a tiempo.
De hecho, un exceso de confianza cimentado en una aparente sensación de bienestar puede salirnos caro en algunas ocasiones, ya que ciertos cuadros clínicos no disponen de pruebas claras de su presencia. Podemos encontrar un ejemplo de ello en una de las últimas publicaciones en Instagram de la cardióloga Magdalena Perelló, quien ha querido arrojar algo de luz en la misma. “La hipertensión no da síntomas, no te duele, no te avisa, pero por dentro ya te está haciendo daño, a tu corazón, a tus riñones y a tu cerebro”, explica la experta sanitaria.
Atender a nuestra salud
La médica comenta la alta asiduidad de pacientes que llegan a consulta, comentando que no se toman la medicación correspondiente para tratar la hipertensión en las jornadas en las que se encuentran bien. Se trata de un error típico que ocasiona un deterioro progresivo de las arterias determinado por la constante presión que deben soportar.
“No esperes a encontrarte mal para cuidarte, la salud no siempre avisa”, comenta la cardióloga en la publicación. Y es que una situación de hipertensión mal tratada puede derivar en el aumento de riesgo de ataques cardiacos, así como accidentes cardiovasculares que, de sufrirlos, pueden ocasionar graves secuelas de manera irreversible.
Para atender a la prevención de estos escenarios, lo más recomendable es cumplir con el tratamiento que nuestro médico nos recomiende en cada momento, tratando de cumplirlo con la mayor rigurosidad. Restarle importancia no hace más que convertirnos en una diana cada vez más inmensa de numerosos problemas de salud que pueden aparecer sin previo aviso.
En un propósito tan compartido como cuidar la salud, llevar un estilo de vida saludable no es suficiente. Si bien realizar prácticas beneficiosas como ejercicio regular y constante en complementación con una dieta sana y equilibrada son pilares fundamentales para conseguir una sólida sensación de bienestar, proteger nuestro cuerpo requiere de una atención realmente acentuada si queremos evitar males mayores en el futuro.