En un contexto en el que la vivienda se ha convertido en uno de los temas centrales del debate urbano, el diseño de interiores y la rehabilitación de espacios cobran un protagonismo creciente. Reformar no es solo una cuestión estética, sino una manera de revalorizar los inmuebles y mejorar su rentabilidad a medio y largo plazo. En una entrevista concedida a La Vanguardia, el experto en interiorismo Alberto Carballal, cofundador de Koncepto, afirma que “una cocina o baño renovados elevan el valor percibido del inmueble y mejoran su rentabilidad”. Desde su experiencia, asegura que una reforma bien ejecutada puede marcar la diferencia entre una vivienda corriente y una inversión rentable.
El interiorista explica que la reforma ideal debe ajustarse tanto al perfil del propietario como al del futuro inquilino o comprador. “No es lo mismo reformar pensando en una familia que busca estabilidad que en un profesional extranjero que valora el confort temporal”, comenta. Además, la ubicación del inmueble es determinante: “No se reforma igual un piso en el Eixample que en Sarrià o Sants”, añade. Cada barrio, según Carballal, tiene su propio público, nivel de inversión y estilo de reforma, por lo que la clave está en encontrar el equilibrio entre funcionalidad, estética y retorno económico, siempre con una visión estratégica del espacio.
A su juicio, la forma más efectiva de rentabilizar una vivienda pasa por aprovechar la luz natural, ampliar los espacios y elegir materiales duraderos. “Muchos pisos antiguos están muy compartimentados; abrir espacios e integrar la cocina en la zona de día mejora la estética y la funcionalidad”, explica. En su experiencia, bastan “pintura nueva, buen parquet e iluminación cálida” para transformar por completo la percepción del inmueble. Carballal recomienda priorizar acabados neutros, materiales resistentes y diseños atemporales que faciliten el mantenimiento y atraigan a diferentes perfiles de inquilinos.
Finalmente, el cofundador de Koncepto destaca la importancia de contar con un asesor profesional que acompañe todo el proceso. “Guiamos al cliente en decisiones estratégicas: distribución, materiales o tipo de reforma según sus objetivos”, explica. Además, insiste en que invertir en calidad desde el inicio evita problemas futuros y reduce los costes de mantenimiento. “Una reforma inteligente no solo revaloriza el inmueble, sino también la forma en que se vive en él”, concluye. Reformar con criterio, añade, es una estrategia que combina bienestar, diseño y rentabilidad, mejorando tanto los espacios como la calidad de vida de quienes los habitan.
En un contexto en el que la vivienda se ha convertido en uno de los temas centrales del debate urbano, el diseño de interiores y la rehabilitación de espacios cobran un protagonismo creciente. Reformar no es solo una cuestión estética, sino una manera de revalorizar los inmuebles y mejorar su rentabilidad a medio y largo plazo. En una entrevista concedida a La Vanguardia, el experto en interiorismo Alberto Carballal, cofundador de Koncepto, afirma que “una cocina o baño renovados elevan el valor percibido del inmueble y mejoran su rentabilidad”. Desde su experiencia, asegura que una reforma bien ejecutada puede marcar la diferencia entre una vivienda corriente y una inversión rentable.