Alain Peiró, adiestrador, sobre el miedo de los perros a los petardos: "La clave está en ayudarle a asociar algo que le asusta con algo positivo"
Muchos perros sufren miedo extremo ante petardos y truenos, un problema común durante las fiestas. El adiestrador Alain Peiró explica cómo ayudarles a superar ese temor con técnicas de asociación positiva y paciencia
El adiestrador canino, Alain Peiró. (TikTok: @adiestramiento_n.humedas)
Las fiestas y celebraciones suelen ser motivo de alegría para las personas, pero pueden convertirse en un auténtico infierno para los perros. El sonido de los petardos y fuegos artificiales, tan habitual durante festividades como San Juan o Navidad, provoca miedo y ansiedad en muchos animales. El ruido repentino, la falta de control sobre su origen y el fuerte olor a pólvora hacen que muchos perros reaccionen con temblores, intentos de huida o incluso comportamientos autodestructivos.
Los expertos recuerdan que los canes no son exagerados ni caprichosos: su sistema auditivo es mucho más sensible que el humano, y el estruendo de la pirotecnia puede resultarles insoportable. Según los veterinarios, este miedo puede compararse con una fobia, ya que el animal percibe el ruido como una amenaza que no puede identificar. Algunas razas, como los border collie o los shiba inu, parecen más propensas a sufrir este tipo de reacciones, aunque el miedo a los petardos puede afectar a cualquier perro, independientemente de su raza o edad.
Para entenderlo, basta con observar su comportamiento: mientras que algunos animales intentan esconderse bajo la cama o en rincones oscuros, otros ladran sin parar o tratan de escapar. El problema se agrava cuando se encuentran solos, ya que la imposibilidad de huir incrementa su sensación de pánico. Por eso, los especialistas recomiendan no dejar a las mascotas en espacios abiertosni en terrazas o jardines durante estas fechas, ya que podrían intentar huir del ruido y ponerse en peligro.
El método de Alain Peiró
El adiestrador Alain Peiró explica que el miedo a los petardos puede trabajarse con paciencia y desde edades tempranas. “Tu perro se asusta, tiembla, ¿ladra cuando escucha petardos o truenos? Esto no es porque sea un exagerado, es porque tiene miedo a un ruido que no entiende y que además no sabe de dónde viene. Pero puedes ayudarle a superarlo y siempre será más fácil si empiezas cuando es un cachorro”, señala.
“Un truco muy útil es ponerles vídeos de pirotecnia en casa e ir subiendo el volumen poco a poco. Así conseguirás que se acostumbren a este tipo de sonidos en un entorno seguro”, afirma Peiró. Además, propone una dinámica sencilla y efectiva: “Otro ejercicio muy eficaz es usar globos con premios dentro. Dejas que los explote jugando y cuando lo haga, los premios caerán al suelo. Así asociará el sonido de la explosión con la comida, con algo positivo”, dice el experto canino sobre estas técnicas de desensibilización progresiva.
Durante los momentos de mayor nerviosismo, conviene mantener la calma. Si el dueño se muestra inquieto o grita, el perro interpretará que el peligro es real y aumentará su ansiedad. Los expertos aconsejan actuar con normalidad y permitir que el animal se refugie donde se sienta seguro, sin forzarle a salir de su escondite. También puede ser útil cerrar puertas y ventanaspara amortiguar el ruido exterior y acompañar al perro si es posible, ya que la presencia del dueño le transmite seguridad.
Con comprensión, entrenamiento y empatía, los dueños pueden convertir el miedo de sus perros en confianza
Para casos más severos, los veterinarios pueden valorar el uso de feromonas o tratamientos calmantes, aunque siempre bajo supervisión profesional. Los juguetes con recompensas, las mantas o incluso dejar la televisión encendida con volumen moderado pueden ayudar a distraer y reconfortar al animal. Lo importante, apuntan los expertos, es no castigar ni reforzar en exceso su miedo, sino ayudarle a gestionarlo con serenidad y constancia. “No se trata de quitarles el miedo de golpe, sino de enseñarles que esos ruidos no son una amenaza. La clave está en ayudarle a asociar algo que en principio le asusta con otra cosa que sea positiva”, concluye Peiró
Las fiestas y celebraciones suelen ser motivo de alegría para las personas, pero pueden convertirse en un auténtico infierno para los perros. El sonido de los petardos y fuegos artificiales, tan habitual durante festividades como San Juan o Navidad, provoca miedo y ansiedad en muchos animales. El ruido repentino, la falta de control sobre su origen y el fuerte olor a pólvora hacen que muchos perros reaccionen con temblores, intentos de huida o incluso comportamientos autodestructivos.