Helena Rodero, farmacéutica: "Cuanto más limpio esté tu cuero cabelludo, mejor va a crecer el cabello"
Desde la alimentación hasta la forma de lavar el pelo, sostiene que una rutina consciente puede marcar la diferencia entre una melena debilitada y un crecimiento saludable
Cada otoño, miles de personas notan cómo su cepillo recoge más pelos de lo habitual. La farmacéutica Helena Rodero, con más de 25 años de experiencia, explica que no es casualidad: “La caída del cabello en otoño es un proceso biológico normal, pero si no te cuidas, puede convertirse en un problema”. Según Rodero, la clave está en comprender el origen estacional del fenómeno y actuar a tiempo con una rutina adecuada.
Aunque la mayoría percibe una pérdida más evidente de cabello en los meses de septiembre y octubre, el proceso comienza realmente en verano. La radiación solar, el calor y los cambios de temperatura “inician el recambio capilar”. “Agosto es el mes de la caída, pero no nos damos cuenta hasta que volvemos a la rutina”, señala Rodero. Por eso recomienda no alarmarse, sino “ocuparnos” y empezar a fortalecer el cabello antes de que llegue el otoño.
Rodero defiende que la dieta mediterránea es la mejor aliada para un cabello fuerte y sano. En su rutina recomienda incluir verduras, frutas, pescado azul y legumbres varias veces por semana, además de proteínas magras como el pollo o el pavo. “El bulbo piloso necesita nutrientes de forma continua”, explica. Micronutrientes como el zinc —presente en las pipas de calabaza—, el hierro de las lentejas y la vitamina D son esenciales para evitar la debilidad capilar.
También aconseja revisar los niveles de vitaminas y minerales mediante analíticas: “A veces la caída puede ser el reflejo de algo más que un proceso estacional”. Si hay carencias, recomienda suplementos de magnesio o vitamina D “durante tres meses, no más”.
Champú y limpieza: el secreto del crecimiento
Más allá de la alimentación, Rodero hace hincapié en un punto que muchos descuidan: la limpieza del cuero cabelludo. “Cuanto más limpio esté, mejor va a crecer el cabello”, asegura. Un cuero cabelludo graso o sucio puede obstruir los folículos y frenar el crecimiento. Por ello recomienda usar champús con poder limpiador y técnicas suaves de lavado, centradas en masajear el cuero cabelludo con las yemas de los dedos.
El uso de acondicionador también resulta fundamental: “Un cabello suave y bien cuidado no se parte, y eso da la sensación de que crece más rápido”. Además, alerta sobre la exposición solar directa en el cuero cabelludo, que puede debilitarlo. “Si vives en una zona con mucha radiación, protege la cabeza con gorros o busca la sombra”, sugiere.
Rodero insiste en que la constancia es más importante que los milagros cosméticos. Mantener el cuero cabelludo limpio, una dieta equilibrada y buenos hábitos de sueño y estrés es la fórmula que garantiza resultados visibles. “No hay que tener miedo a lavar el cabello con frecuencia. Lo que perjudica no es el lavado, sino el exceso de residuos y grasa acumulada”, afirma.
Cada otoño, miles de personas notan cómo su cepillo recoge más pelos de lo habitual. La farmacéutica Helena Rodero, con más de 25 años de experiencia, explica que no es casualidad: “La caída del cabello en otoño es un proceso biológico normal, pero si no te cuidas, puede convertirse en un problema”. Según Rodero, la clave está en comprender el origen estacional del fenómeno y actuar a tiempo con una rutina adecuada.