Las rocas 'malditas' de Canarias: un turista alemán las robó y acabó devolviéndolas tras sufrir una desgracia personal
El Parque Nacional de Timanfaya ha recibido una carta desde Alemania acompañada de fragmentos de roca volcánica que un viajero decidió devolver tras vivir un suceso trágico
El relato podría parecer una historia de ficción, pero ha ocurrido de verdad. El Parque Nacional de Timanfaya, en la isla de Lanzarote, ha mostrado en sus redes sociales oficiales una carta enviada por un turista alemán que decidió devolver las piedras que se llevó años atrás del parque, convencido de que aquel gesto había traído mala suerte a su vida. En la misiva, escrita en inglés, el remitente confiesa haber sufrido “una grave tragedia personal” y pide que las rocas sean devueltas “al lugar donde se encuentran las brasas calientes”.
El mensaje, acompañado de la traducción al castellano, forma parte de una campaña del parque para concienciar sobre el daño que causa la extracción de rocas volcánicas, un problema cada vez más frecuente. En el aeropuerto de Lanzarote, las autoridades han incautado un gran número de maletas con piedras y arena procedentes de las Montañas del Fuego, y recuerdan que llevarse un elemento patrimonial puede acarrear sanciones de hasta 3.000 euros.
🪨"Por favor, devuelvan la roca al malpaís".
Así dice una carta manuscrita que recibimos desde Alemania hace unos años, remitida por un viajero arrepentido de haber sustraído un fragmento de lava solidificado durante su visita al Parque Nacional de Timanfaya. pic.twitter.com/XyydXMdZfp
Bajo el lema “Robar naturaleza es robar futuro”, el Parque Nacional de Timanfaya ha explicado en una serie de imágenes las consecuencias ecológicas de retirar rocas volcánicas. Además de romper el hábitat de líquenes, hongos e insectos, la ausencia de piedra impide la formación de suelo fértil y provoca un efecto dominó que afecta a la fauna local, desde los invertebrados hasta las aves. También, advierten, se pierde parte de la identidad cultural de Lanzarote, ya que las rocas son la base de su arquitectura tradicional.
La carta del visitante ha reavivado las leyendas locales según las cuales llevarse una piedra de Timanfaya trae mala suerte. El propio parque ha aprovechado la historia para reforzar su mensaje de conservación, recurriendo a la fuerza simbólica de esas creencias para recordar que cada roca forma parte de un ecosistema frágil. “Esa roca carece de sentido en tu vitrina”, se lee en una de las imágenes de la campaña. “Pertenece a la naturaleza. Sustenta la vida y la cultura de nuestra isla”. Radio Televisión Canaria ha hablado con los responsables del Parque Nacional de Timanfaya, que han ofrecido más detalles sobre la carta del turista alemán y el valor de estas rocas volcánicas.
El Parque Nacional de Timanfaya ha recibido un paquete con una piedra volcánica robada
El envío vino acompañado de una carta de un turista lamentándose por los males que le habían ocurrido por arrebatársela al diablo de Timanfaya
El Parque Nacional de Timanfaya, declarado en 1974, abarca 51 kilómetros cuadrados de paisajes volcánicos formados durante las erupciones del siglo XVIII. Es uno de los lugares más singulares de Canarias, donde el calor del subsuelo sigue activo y cada piedra cuenta parte de la historia de la isla. Y aunque la carta enviada desde Alemania haya despertado cierta curiosidad, su lección va mucho más allá de la superstición: no hay mayor tesoro que conservar intacta la tierra que se pisa.
El relato podría parecer una historia de ficción, pero ha ocurrido de verdad. El Parque Nacional de Timanfaya, en la isla de Lanzarote, ha mostrado en sus redes sociales oficiales una carta enviada por un turista alemán que decidió devolver las piedras que se llevó años atrás del parque, convencido de que aquel gesto había traído mala suerte a su vida. En la misiva, escrita en inglés, el remitente confiesa haber sufrido “una grave tragedia personal” y pide que las rocas sean devueltas “al lugar donde se encuentran las brasas calientes”.