La profesora de infantil Corina Cuencaha lanzado en TikTok una pregunta que ha despertado decenas de comentarios: “¿Si un niño o una niña se pone los zapatos del revés deberíamos corregirle?”. Lo que parecía una cuestión sencilla se ha convertido en un debate sobre autonomía, aprendizaje y formas de educar.
En su vídeo, la docente explica que su costumbre es felicitar primero al pequeño por haberse calzado solo y luego señalar que el calzado está invertido. “Te los has puesto genial tú solo, pero están del revés”, cuenta. Sin embargo, asegura que leyendo otros testimonios descubrió que muchos padres y educadores optan por no corregir si el niño dice sentirse cómodo y su forma de andar no se ve afectada.
Esta postura, defiende, reconoce el esfuerzo de realizar una tarea compleja sin ayuda y refuerza la confianza del menor. No obstante, Cuenca admite que todavía le genera dudas: “Claro, es que va con los zapatos al revés… me explico”, añade, dejando en el aire la disyuntiva.
La cuestión no solo toca un aspecto práctico, sino también pedagógico: ¿es más importante la corrección inmediata o la experiencia de autonomía? Para algunos, la precisión debe enseñarse desde el primer momento; para otros, lo fundamental es que el niño viva la satisfacción de lograr algo por sí mismo.
El vídeo, que acumula miles de visualizaciones, termina con una invitación a la reflexión: “Abro debate, ¿les dejamos ir con los zapatos del revés o los corregimos?”. Sus seguidores no han tardado en compartir experiencias personales y opiniones divididas.
La profesora de infantil Corina Cuencaha lanzado en TikTok una pregunta que ha despertado decenas de comentarios: “¿Si un niño o una niña se pone los zapatos del revés deberíamos corregirle?”. Lo que parecía una cuestión sencilla se ha convertido en un debate sobre autonomía, aprendizaje y formas de educar.