Laura Pinillas, bióloga: "¿Alguna vez has escuchado que una persona muy enferma tiene un subidón de energía y a los pocos días fallece?"
La bióloga explica el misterioso fenómeno por el que algunos pacientes gravemente enfermos experimentan un repunte de energía y claridad mental poco antes de fallecer, un instante breve pero cargado de significado para sus familias
La ciencia sigue tratando de explicar un fenómeno tan desconcertante como humano: la lucidez terminal, ese instante en el que una persona gravemente enferma recupera, de forma inesperada, energía y claridad mental poco antes de morir. La biólogaLaura Pinillas lo describe como un episodio que “parece una recuperación repentina, como si volviera a ser la misma persona que antes”.
Este estado suele manifestarse en pacientes que, tras un periodo de gran debilidad, logran levantarse, comer un poco o reconocer a sus seres queridos. Puede durar solo unas horas o extenderse durante un par de días, pero en todos los casos supone un momento tan impactante como emotivo. “Familiares y médicos lo describen como un instante muy breve, pero muy intenso”, apunta la investigadora.
Las hipótesis sobre qué lo provoca son diversas. Una de las teorías lo atribuye a cambios neuroquímicos en el cerebro, que favorecerían una mejor comunicación entre neuronas. Otra explicación posible señala al sistema inmune, que realizaría un último esfuerzo por recuperar el equilibrio, generando alteraciones celulares y reduciendo la inflamación. Pinillas también recuerda que, en algunos casos, el ajuste o retirada de ciertos fármacos, como los sedantes, puede dar la sensación de que el paciente “se encuentra más despierto”.
Aunque todavía no existe una explicación definitiva, la comunidad médica reconoce este fenómeno y lo documenta en casos clínicos. Su valor, sin embargo, va mucho más allá de lo biológico: ofrece un espacio de despedida consciente y de conexión emocional. Según la bióloga, “ese regalo inesperado en los últimos momentos de vida permite una última conversación y un adiós que los familiares recuerdan para siempre”.
La recomendación de Pinillas es clara: no interpretarlo como una recuperación real ni como una falsa esperanza, sino como lo que verdaderamente representa: un instante de conexión tan fugaz como irrepetible.
La ciencia sigue tratando de explicar un fenómeno tan desconcertante como humano: la lucidez terminal, ese instante en el que una persona gravemente enferma recupera, de forma inesperada, energía y claridad mental poco antes de morir. La biólogaLaura Pinillas lo describe como un episodio que “parece una recuperación repentina, como si volviera a ser la misma persona que antes”.