Es noticia
Alberto Soler, psicólogo: "Si quieres controlar tus preocupaciones es importante que domines la diferencia entre lo posible y lo probable"
  1. Alma, Corazón, Vida
Ansiedad

Alberto Soler, psicólogo: "Si quieres controlar tus preocupaciones es importante que domines la diferencia entre lo posible y lo probable"

La rumiación continua activa la respuesta de estrés del organismo y, si se mantiene a largo plazo, puede desembocar en trastornos del sueño o ansiedad

Foto: Alberto Soler, psicólogo con más de 15 años de experiencia en psicoterapia y orientación familiar. (YouTube)
Alberto Soler, psicólogo con más de 15 años de experiencia en psicoterapia y orientación familiar. (YouTube)

Estar constantemente preocupado no solo genera malestar emocional, también puede tener un impacto negativo en la salud mental y física. La rumiación continua activa la respuesta de estrés del organismo y, si se mantiene a largo plazo, puede desembocar en trastornos del sueño, ansiedad o incluso episodios de depresión. Aprender a manejar estas situaciones es clave para recuperar el equilibrio y disfrutar de una vida más tranquila.

Consciente de este problema cada vez más común, el psicólogo Alberto Soler, especialista en Psicología Clínica y de la Salud y divulgador a través de sus redes, ha explicado una técnica sencilla que puede ayudar a gestionar los pensamientos intrusivos y angustiosos. Su propuesta se basa en un principio fundamental: diferenciar entre lo posible y lo probable.

La clave está en la probabilidad

"Si quieres controlar tus preocupaciones y tus pensamientos angustiosos, es importante que domines la diferencia entre lo posible y lo probable", señaló Soler. Según el psicólogo, muchas de nuestras angustias parten de confundir ambos conceptos, otorgando más peso del que tienen a escenarios que, aunque factibles, rara vez ocurren en la realidad.

Para ilustrarlo, el experto expone varios ejemplos: "¿Es posible que coja un avión y que el avión se estrelle y me muera? Sí, es posible. ¿Es probable? Pues no, no lo es realmente. La probabilidad es de una entre 29,4 millones. Bastante poco probable". Su mensaje es claro: la mayoría de preocupaciones nunca llegan a materializarse y aprender a distinguir entre posibilidad y probabilidad permite rebajar la intensidad del miedo.

De acuerdo con Soler, antes de dejarse llevar por la preocupación conviene preguntarse primero si el hecho que genera ansiedad es realmente posible. Si lo es, el siguiente paso es reflexionar sobre su probabilidad. Este proceso mental ayuda a poner en perspectiva pensamientos que, de otro modo, se magnifican y condicionan la vida diaria.

"La clave de todo esto es que cuando algo nos preocupa, confundimos lo posible con lo probable. Creemos que el mero hecho de que sea posible lo convierte en altamente probable, cuando realmente no suele ser así", explicó. Por ello, entrenar esta reflexión es, según el psicólogo, una herramienta útil para ganar control sobre los temores. Alberto Soler insiste en que la mayoría de preocupaciones son escenarios hipotéticos que no se cumplen. "De hecho, la inmensa mayoría de nuestras preocupaciones nunca llegan a producirse", concluyó.

Estar constantemente preocupado no solo genera malestar emocional, también puede tener un impacto negativo en la salud mental y física. La rumiación continua activa la respuesta de estrés del organismo y, si se mantiene a largo plazo, puede desembocar en trastornos del sueño, ansiedad o incluso episodios de depresión. Aprender a manejar estas situaciones es clave para recuperar el equilibrio y disfrutar de una vida más tranquila.

Salud mental
El redactor recomienda